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Juicio de médicos revela: Maradona no tenía drogas en sangre, pero cuidados precarios

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Maradona - Foto: Acervo Maradona Maradona - Foto: Acervo Maradona

Han pasado más de cuatro años desde la muerte de Diego Armando Maradona, y el juicio que busca esclarecer las responsabilidades por el fallecimiento del ícono argentino avanza con detalles impactantes. Iniciado el 11 de marzo en San Isidro, Argentina, el proceso contra siete profesionales de la salud acusados de homicidio con dolo eventual expone una serie de fallas en la atención al exjugador. Él falleció el 25 de noviembre de 2020, a los 60 años, víctima de un edema pulmonar provocado por una insuficiencia cardíaca, mientras estaba en internación domiciliaria en Tigre, tras una neurocirugía. La acusación señala que el equipo médico conocía los riesgos para la salud de Maradona, pero no actuó para evitar el desenlace fatal, que podría haberse prevenido con cuidados adecuados.

El testimonio de peritos aportó datos que refuerzan la gravedad de las omisiones. Ezequiel Ventosi, bioquímico que analizó las muestras de sangre, orina y saliva del astro, reveló que no había alcohol ni drogas de abuso, como cocaína, marihuana o anfetaminas, en su organismo al momento de la muerte. A pesar del historial de excesos de Maradona, los exámenes detectaron solo cinco sustancias: medicamentos antidepresivos, anticonvulsivos, antipsicóticos y contra náuseas. Estos hallazgos contrastan con la narrativa de negligencia, sugiriendo que el problema no estuvo en el consumo de sustancias ilícitas, sino en la falta de atención médica adecuada.

Otro punto destacado vino del testimonio póstumo de Alfredo Cahe, médico personal de Maradona entre 1978 y 2009, leído en audiencia. Fallecido en 2024, Cahe había visitado al exjugador en noviembre de 2020, tras la cirugía en la Clínica Olivos, y describió la situación como “extraña”. Cuestionó a Leopoldo Luque, neurocirujano y uno de los acusados, sobre el estado de salud del paciente, pero no obtuvo respuestas claras. Para Cahe, la internación domiciliaria fue una decisión equivocada, ya que Maradona necesitaba terapia intensiva con monitoreo cardíaco constante. La ausencia de ese cuidado, según él, hizo que la muerte fuera evitable.

Primeras semanas desentrañan el caso

La apertura del juicio, en marzo, estuvo marcada por emoción y tensión. Familiares, como las hijas Dalma y Gianinna, siguieron las sesiones en silencio, mientras fanáticos se reunían afuera del tribunal exigiendo justicia. El fiscal Patricio Ferrari impactó a los presentes al mostrar una foto de Maradona minutos después de su muerte, resaltando el estado de abandono en que fue encontrado el crack. “Así murió Maradona”, afirmó, señalando que el equipo médico lo dejó a su suerte en una casa sin condiciones adecuadas en Tigre. La imagen, que mostraba el cuerpo hinchado, reforzó la tesis de negligencia que atraviesa el proceso.

En las semanas siguientes, testigos comenzaron a detallar los últimos días del exjugador. Peritos forenses como Carlos Casinelli y Federico Corasaniti afirmaron que Maradona sufrió durante unas 12 horas antes de morir. Destacaron que los daños en órganos vitales – hígado con signos de cirrosis, riñones en insuficiencia, pulmones con patología crónica y corazón sin oxigenación suficiente – eran evidentes y no podían ser ignorados por ningún médico responsable. Esas condiciones, según los expertos, exigían una intervención inmediata que no ocurrió.

La anatomopatóloga Silvana de Piero, otra perito escuchada, corroboró los hallazgos. Analizó los órganos tras el fallecimiento y confirmó las graves lesiones, indicando que la falta de monitoreo cardíaco fue determinante para el desenlace. La internación en casa, lejos de equipamientos y cuidados intensivos, fue descrita como un error fatal. Estos testimonios fortalecieron la acusación de que los siete imputados – médicos, enfermeros, una psiquiatra y un psicólogo – tenían conciencia del peligro, pero optaron por no actuar.

Evidencias que pesan contra los acusados

Entre las pruebas presentadas, más de 120 mil audios y mensajes intercambiados entre los imputados llaman la atención. Estos registros, analizados desde 2021, muestran conversaciones que sugieren descuido e incluso intentos de encubrir fallas en la atención. En una de las audiencias, el fiscal destacó fragmentos en los que los profesionales expresaban preocupación por las consecuencias legales, pero no por la salud de Maradona. La fiscalía argumenta que intereses financieros y la falta de coordinación primaron sobre el deber de cuidar al paciente.

Los acusados enfrentan el cargo de homicidio con dolo eventual, delito que prevé penas de 8 a 25 años de prisión. La tipificación implica que sabían que sus acciones u omisiones podían llevar a la muerte, pero continuaron actuando de manera temeraria. Además de los siete profesionales juzgados en el proceso principal, una octava imputada, la enfermera Dahiana Gisela Madrid, será sometida a un juicio separado por jurado popular a partir de julio. La defensa de ella optó por esa estrategia, mientras los otros acusados niegan responsabilidad, alegando que la muerte fue un evento imprevisible.

  • Principales acusados en el caso:
    • Leopoldo Luque, neurocirujano y médico personal de Maradona.
    • Agustina Cosachov, psiquiatra encargada de la salud mental del exjugador.
    • Carlos Ángel Díaz, psicólogo que acompañaba al paciente.
    • Nancy Forlini, médica coordinadora de la internación domiciliaria.
    • Mariano Perroni, coordinador de los enfermeros.
    • Ricardo Omar Almirón, enfermero presente en los últimos días.
    • Pedro Pablo Di Spagna, clínico general involucrado en la atención.

Condiciones precarias en Tigre

La casa en Tigre, donde Maradona pasó sus últimos 15 días, se convirtió en un punto central del juicio. Un policía que llegó al lugar el día de la muerte, Lucas Farías, describió el ambiente como un “chiquero”. Relató la ausencia de equipos médicos esenciales y destacó el estado físico del exjugador, con el abdomen extremadamente hinchado – un signo claro de complicaciones no tratadas. La falta de infraestructura fue reforzada por una maqueta 3D de la vivienda, elaborada por alumnos de la Universidad de Belgrano y presentada como prueba. La réplica muestra un espacio improvisado, lejos de las condiciones necesarias para un paciente en recuperación.

Testigos adicionales, como el exseguridad Julio César Coria, detenido en marzo por falso testimonio, complicaron aún más el panorama. Coria negó conversaciones con Luque, pero mensajes exhibidos por la acusación probaron lo contrario, sugiriendo coordinación tras la muerte para ajustar versiones. El abogado de las hijas de Maradona, Fernando Burlando, calificó la casa como un “teatro de horrores”, enfatizando que el descuido era evidente para cualquiera que conociera el lugar. La fiscalía sostiene que la internación domiciliaria, decidida tras la cirugía para retirar un hematoma subdural, fue una elección imprudente y mal planificada.

El informe de 2021, elaborado por 22 especialistas a pedido de la Justicia argentina, ya había señalado que la atención fue “inadecuada, deficiente y temeraria”. El documento sirvió de base para la denuncia y sigue siendo una de las principales pruebas del proceso. La familia, incluidos los cinco hijos y las hermanas de Maradona, es la autora de la acción, buscando responsabilizar a quienes, según ellos, abandonaron al ídolo en sus momentos finales.

Testimonios que profundizan el drama

Recientemente, las audiencias trajeron más revelaciones sobre los últimos instantes de vida del crack. Los peritos forenses detallaron que el edema pulmonar y la insuficiencia cardíaca fueron el punto culminante de un proceso de deterioro que duró horas. La falta de medicación cardíaca adecuada, como señaló Cahe en 2021, fue un factor decisivo. Él insistió en que, con controles regulares, el corazón de Maradona podría haber resistido, evitando el colapso que lo llevó a la muerte.

Silvana de Piero, al analizar los pulmones, hígado y riñones, reforzó que las condiciones crónicas del exjugador eran conocidas y requerían atención constante. La ausencia de oxigenación adecuada en el corazón, según ella, fue el golpe final, agravado por la falta de equipos para monitoreo. Estos testimonios técnicos contrastan con la defensa de los acusados, que alegan que Maradona rechazó tratamientos adicionales y que el evento cardíaco fue súbito e imprevisible. La abogada de Luque, Mara Digiuni, por ejemplo, argumenta que la internación domiciliaria fue acordada con la familia, mientras el defensor de Cosachov insiste en que la muerte no tiene relación con la salud mental, foco de su cliente.

La fiscalía, sin embargo, mantiene la presión. Ferrari afirmó que los imputados “condenaron a Maradona al olvido” al dejarlo en una casa sin soporte médico, sabiendo que no estaba en condiciones de decidir por sí mismo. La foto exhibida al inicio del juicio volvió a ser mencionada como símbolo del abandono, con el fiscal asegurando que los acusados mienten al negar conocimiento de la gravedad del estado del paciente.

Maradona.
Maradona – Foto: Acervo Maradona

Cronograma del juicio en San Isidro

El proceso, que ya completó un mes, sigue un ritmo intenso, con audiencias realizadas dos veces por semana. Más de 120 testigos están previstos para declarar hasta julio, incluidos familiares, amigos y otros profesionales que tuvieron contacto con Maradona en sus últimos días. Vea los principales hitos del juicio hasta ahora:

  • 11 de marzo: Inicio oficial, con apertura emotiva y exhibición de la foto de Maradona muerto.
  • 25 de marzo: Detención del exseguridad Julio César Coria por falso testimonio.
  • 28 de marzo: Peritos forenses revelan las 12 horas de agonía del exjugador.
  • 1º de abril: Ezequiel Ventosi confirma ausencia de alcohol y drogas en la sangre de Maradona.
  • Julio: Previsión para el testimonio de la enfermera Dahiana Madrid en juicio separado.

Las sesiones continúan atrayendo atención mundial, reavivando debates sobre los cuidados brindados al mayor ídolo del fútbol argentino. Tras el cierre, el cuerpo de Maradona será trasladado al “Memorial M10”, un mausoleo en Puerto Madero, Buenos Aires, diseñado para recibir cerca de un millón de visitantes por año.

Reacciones y protestas fuera del tribunal

Fuera del tribunal, la conmoción popular no disminuye. Fanáticos del exjugador, conocido como “D10S” por su genialidad en el campo, se reúnen regularmente en San Isidro, portando banderas y gritando por justicia. El día de la apertura, los acusados fueron hostigados, llamados “asesinos” por manifestantes. Verónica Ojeda, excompañera de Maradona y madre de su hijo Diego Fernando, llegó a insultar a la psiquiatra Agustina Cosachov en la entrada del edificio, reflejando la indignación que atraviesa el caso.

Hilda Pereira, una jubilada que acompañó el inicio del juicio, expresó el sentir de muchos: “Merecemos saber quién lo abandonó y quién tiene que pagar”. La presión pública podría influir en el desenlace, pero los jueces Maximiliano Savarino, Julieta Makintach y Verónica Di Tomasso tendrán la última palabra. Mientras tanto, los hijos de Maradona – Dalma, Gianinna, Jana, Diego Fernando y los representados por las hermanas del crack – siguen en la lucha por respuestas, respaldados por una nación que aún llora la pérdida de su héroe.

Detalles médicos que impresionan

Los exámenes post mortem revelaron un cuerpo marcado por años de desgaste. El hígado, con signos de cirrosis, reflejaba el historial de consumo de alcohol, aunque no se encontraron rastros en el momento del fallecimiento. Los riñones, en estado de insuficiencia, y los pulmones, afectados por una condición crónica, mostraban la fragilidad de Maradona. El corazón, descrito como sin oxigenación suficiente, fue el punto de colapso, agravado por la falta de intervención. Estos datos, presentados por peritos como Silvana de Piero, evidencian que el exjugador necesitaba cuidados intensivos, no una casa sin infraestructura.

La ausencia de drogas de abuso, confirmada por Ventosi, sorprendió a quienes asociaban la muerte de Maradona a los excesos del pasado. En cambio, el foco recayó en los medicamentos administrados – antidepresivos y antipsicóticos – y la falta de otros esenciales, como los cardíacos mencionados por Cahe. La combinación de omisiones y decisiones erradas, según la acusación, selló el destino del campeón del Mundial de 1986.

  • Condiciones de salud de Maradona:
    • Hígado: Cirrosis avanzada.
    • Riñones: Insuficiencia funcional.
    • Pulmones: Patología crónica.
    • Corazón: Falta de oxigenación, insuficiencia agravada.

Lo que aún está por venir

Con el juicio previsto para extenderse hasta julio, decenas de testigos aún deben declarar. Entre ellos, amigos cercanos y otros profesionales de la salud que podrían aportar nuevas perspectivas sobre los cuidados brindados al crack. La defensa de los acusados promete presentar argumentos técnicos para rebatir las imputaciones, mientras la fiscalía apuesta por las pruebas materiales, como los audios y la maqueta de la casa, para sustentar su tesis. El proceso paralelo de Dahiana Madrid, la enfermera que optó por un jurado popular, también será seguido de cerca, pudiendo influir en la percepción pública sobre el caso.

Tras más de cuatro años de investigaciones y debates, el juicio entra en una fase crucial. Las revelaciones sobre las 12 horas de agonía, la internación precaria y el abandono médico siguen impactando a los argentinos y al mundo. Con cada audiencia, la historia de Maradona gana contornos más claros, pero también más trágicos, mostrando cómo un ídolo venerado terminó sus días en condiciones tan adversas.

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