La NASA publicó un informe detallado que clasifica el vuelo de prueba tripulado de la nave espacial Starliner, desarrollada por Boeing, como un accidente tipo A, la categoría de incidente más grave en la agencia. Los astronautas Butch Wilmore y La agencia reconocieron que la decisión de lanzar la nave espacial con una tripulación expuso riesgos importantes, y la investigación apunta a deficiencias técnicas combinadas con fallas de liderazgo y supervisión.
El incidente ocurrió durante la primera misión de prueba tripulada de Starliner, que despegó el 5 de junio de 2024 desde Cabo Canaveral, en Flórida. Problemas con propulsores apareció poco después del lanzamiento, incluida una pérdida temporal de control y múltiples fallas de unidades durante la aproximación a la ISS. Apesar si bien el acoplamiento se completó con éxito luego de maniobras manuales realizadas por los astronautas, análisis posteriores confirmaron que la nave no presentaba condiciones seguras para el regreso tripulado a Terra.
Clasificación como accidente tipo A
La designación de tipo A se aplica a eventos que implican la pérdida de un vehículo tripulado, daños superiores a 2 millones de dólares o riesgo de lesiones mortales o discapacidad permanente para la tripulación. En el caso de Starliner, los costos asociados con las fallas y las investigaciones excedieron con creces este umbral, y la investigación destacó que diferentes decisiones podrían haber llevado a resultados catastróficos.
La NASA enfatizó que la clasificación retroactiva sirve para capturar lecciones e implementar correcciones rigurosas antes de cualquier vuelo futuro. El programa ya ha consumido inversiones por 4.200 millones de dólares hasta la fecha y la agencia está trabajando con Boeing para resolver las deficiencias identificadas.
Fallos técnicos en el sistema de propulsión.
Los propulsores presentaron anomalías durante el vuelo orbital, con encendido excesivo, elevado consumo de combustible y fallo en diez unidades. Testes en tierra en White Sands Test Facility, en Novo México, confirmó vulnerabilidades en el diseño y calificación del sistema.
La causa raíz técnica aún está bajo análisis final, pero los resultados preliminares indican que las pruebas anteriores no representaron adecuadamente las condiciones reales de la misión. Boeing y la NASA continúan sus esfuerzos para identificar y corregir definitivamente estos problemas.

Decisiones de liderazgo y supervisión
Las reuniones entre los equipos de la NASA y Boeing presentaron intensos desacuerdos y conducta poco profesional, incluidas acaloradas discusiones sobre las opciones de regreso de la tripulación. La investigación encontró que las presiones programáticas excedían en ocasiones los límites de seguridad razonables.
La agencia admitió que la supervisión del vehículo aceptado para el lanzamiento no fue suficiente para mitigar los riesgos conocidos de vuelos de prueba no tripulados anteriores. Mudanças en liderazgo y procesos internos se están implementando para evitar recurrencias.
Regreso de los astronautas y secuencia de la misión.
Wilmore y Williams permanecieron en la ISS hasta marzo de 2025, cuando regresaron a Terra a bordo de la cápsula Crew Dragon de SpaceX, integrada en la misión Crew-9. Starliner regresó sin tripulación en septiembre de 2024 y aterrizó de forma autónoma en el puerto de White Sands Space.
La experiencia reforzó la importancia de la redundancia en los vehículos tripulados. La NASA planea lanzar Starliner en una misión de reabastecimiento no tripulada a la ISS en abril de 2026, como paso para validar las correcciones antes de nuevos vuelos tripulados.
Investigaciones y correcciones en curso
El equipo de investigación independiente examinó factores técnicos, organizativos y culturales desde el inicio del programa. Relatório de aproximadamente 300 páginas detalla las contribuciones de hardware inadecuado, lagunas de habilidades y errores en la toma de decisiones.
La NASA ha declarado que no volverá a volar con tripulación en Starliner hasta que se comprendan completamente las causas técnicas y el sistema de propulsión esté completamente calificado. Conjuntos Trabalhos con Boeing proceden a implementar acciones correctivas.
Plan futuro para el programa Starliner
Los próximos pasos incluyen un vuelo no tripulado en 2026 para probar mejoras. La agencia sigue comprometida con el vehículo como parte del programa Commercial Crew, dirigido a opciones de transporte redundantes para la ISS.
La experiencia de la misión puso de relieve la necesidad de rigor técnico y cultural en los vuelos espaciales tripulados. La NASA busca fortalecer procesos para garantizar la seguridad en futuras misiones.