Apenas dos aceites de oliva virgen extra superaron con gran éxito una prueba realizada por Öko-Test. El laboratorio analizó 30 productos de la categoría más alta y encontró que la mayoría no cumple con los estándares prometidos en el empaque. Contaminação por pesticidas aumentó significativamente con respecto a pruebas anteriores y se encontraron hidrocarburos peligrosos en prácticamente todos los aceites.
La situación es preocupante para los consumidores que pagan entre 7,99 y 27,98 euros el litro esperando recibir un producto premium. Dezoito de los aceites de oliva analizados tenían certificación orgánica, lo que no garantizaba seguridad ni calidad superior. El análisis incluyó aceites de precio bajo y medio, excluyendo deliberadamente las versiones más caras del mercado.
Apenas dos aceites de oliva reciben la máxima aprobación
El aceite de oliva virgen extra ecológico de Aldi, con un precio de 9,27 euros el litro, fue el único producto de la marca comercial que logró la calificación de “muy bueno”. El segundo homologado con excelencia fue el Rapunzel de Itália, con un precio de 19,78 euros. Ambos cumplió con los estrictos criterios de pureza sensorial y composición química establecidos por la normativa europea.
Los aceites de oliva Sete recibieron una calificación de “mala” en la prueba. Los Entre rechazados son Azeite de Oliva Extra Virgem Orgânico De Cecco, Azeite de Oliva Extra Virgem Orgânico Rewe y Azeite de Oliva Extra Virgem Dennree. Los productos Quatro han sido clasificados como “rancios”, lo que indica degradación del aceite durante el almacenamiento o transporte. Outros tres tenían un olor fuerte y turbio, signos de un defecto sensorial grave.
Pesticidas encontrado en niveles crecientes
La contaminación por múltiples pesticidas ha aumentado de manera alarmante en comparación con investigaciones anteriores realizadas por Öko-Test. Se detectaron clases de agroquímicos Diferentes en decenas de los productos analizados. El fenómeno se produce en todos los rangos de precios, incluidos los aceites de oliva certificados como ecológicos.
Especialistas evalúa que el origen de esta contaminación puede estar en la cadena de producción, desde el campo hasta el embotellado. Resíduos de herbicidas y fungicidas utilizados en olivares convencionales pueden migrar a aceites producidos orgánicamente cuando las instalaciones comparten equipos o ubicación. La legislación europea establece límites máximos para cada sustancia, pero Öko-Test aplicó criterios aún más estrictos.
El peligroso Hidrocarbonetos aparece en prácticamente todos los aceites.
Todos los 30 aceites de oliva analizados contenían al menos trazas de hidrocarburos de aceite mineral saturado, conocidos por el acrónimo MOSH. Las moléculas Essas se acumulan gradualmente en el tejido adiposo y los órganos internos humanos. La ciencia aún no comprende completamente los efectos biológicos, pero los investigadores de Öko-Test advierten sobre el riesgo potencial del almacenamiento crónico.
Resultado es aún más preocupante: cuatro aceites de oliva mostraron hidrocarburos aromáticos procedentes del aceite mineral, llamados MOAH, en concentraciones consideradas altas. La clase de compuestos Essa presenta un mayor riesgo porque puede incluir sustancias con propiedades cancerígenas y mutagénicas. La fuente probable es la contaminación durante el proceso de producción, cuando los aceites lubricantes industriales entran en contacto con el producto a través de máquinas o transportadores inadecuados.
Metodologia establece rigurosamente estándares de prueba
Öko-Test sometió cada muestra a un análisis de laboratorio completo de parámetros fisicoquímicos. La acidez, el índice de peróxido, los valores de K, los ésteres alquílicos de ácidos grasos y las ceras se midieron según Regulamento o Azeite establecido por União Europeia. Un panel de catadores certificados, formado por al menos ocho miembros reconocidos por Conselho Oleícola Internacional, evaluó cada aceite en sesiones a ciegas.
Los expertos en aceite de oliva valoraron la presencia de características sensoriales deseables: picante, amargor controlado y notas frutales equilibradas. Também identificó atributos indeseables que indican una calidad reducida. La armonía general de cada muestra se consideró en la puntuación final. El análisis de los hidrocarburos aromáticos policíclicos, que se forman durante el intenso calentamiento en la producción, no reveló niveles relevantes en esta prueba.
Plastificantes y contaminación de la cadena de producción.
Além de pesticidas e hidrocarburos, los laboratorios detectaron plastificantes en varias muestras. Las moléculas Essas migran al aceite durante la cadena de distribución, especialmente cuando el producto entra en contacto con contenedores y equipos de plástico inadecuados. La regulación europea pone límites, pero la persistente presencia sugiere fallos en el control de los materiales utilizados por la industria.
Todos Estos contaminantes plantean preguntas sobre cómo los consumidores pueden identificar el aceite de oliva verdaderamente seguro. Rótulos y las certificaciones, incluido el sello orgánico, no garantizan una pureza absoluta. El precio tampoco ofrece protección: en esta prueba no se incluyeron aceites de oliva caros, pero análisis anteriores muestran que un alto valor no siempre corresponde a una calidad superior.
Como reconoce el buen aceite de oliva al comprar
Los aceites de oliva etiquetados como “virgen extra” deben estar libres de defectos sensoriales de acuerdo con las normas internacionales. La legislación europea exige que estos productos cumplan parámetros estrictos antes de llegar al comercio minorista. En la práctica, los consumidores tienen pocos recursos para evaluar la calidad antes de comprar, dependiendo principalmente de la marca y la reputación establecida.
El color, aunque atractivo, no indica calidad. El aroma no se puede probar en el envase cerrado. El sabor sólo se revela después de comprar y abrir el envase. Diante estas limitaciones, la recomendación es buscar marcas con un historial comprobado de transparencia y que inviertan en pruebas independientes. El resultado de la prueba Öko demuestra que las marcas establecidas también pueden decepcionar, lo que refuerza la importancia de investigar y comparar antes de gastar en un producto caro.

