El periodo comprendido entre el 4 y 10 de mayo concentra fenómenos celestes que afectan directamente el comportamiento y las decisiones diarias. La fase lunar alcanza su punto máximo en Escorpião, mientras que Sol y Mercúrio mantienen su posición en Touro. El escenario gana complejidad con el inicio del movimiento retrógrado de Plutão en el signo de Aquário a partir del día 6. La combinación de estos factores requiere cautela en las relaciones interpersonales y en el ambiente laboral.
La configuración de los astros establece un tiempo para revisar estrategias y cerrar ciclos. La interacción entre Mercúrio y Plutão indica la posibilidad de diálogos tensos, que requieren madurez para la resolución de conflictos. El aspecto favorable entre Sol y Júpiter, por otro lado, ofrece oportunidades de crecimiento para proyectos que ya cuentan con bases sólidas. El período exige una planificación rigurosa antes de ejecutar nuevas tareas.

Los cuerpos celestes Eventos marcan un período de profunda transición
La aparente retirada de Plutão hacia el cielo representa