El Real Madrid anunció que había enviado una oferta de R$ 899 millones para fichar a Julián Álvarez, que terminó siendo inmediatamente rechazada por el Atlético de Madrid, destacando en el texto la buena relación entre las directivas y afirmando que los vecinos agradecieron el contacto. La directiva atlética respondió al comunicado con ironía y recordó las provocaciones que solía dirigir en el Barcelona.
El perfil del Atlético compartió la publicación de los rivales mediante una secuencia de cinco emojis de risa. El valor estipulado por el incumplimiento de contrato del delantero argentino con el conjunto Metropolitano alcanza la cifra de 500 millones de euros.
La demostración de libertinaje continuó a través de una publicación dividida en cuatro puntos específicos.
La nota difundida cuestiona la postura del equipo del Santiago Bernabéu, señalando que las imágenes del Pontífice fueron editadas para ocultar su simpatía por el club colchonero. El texto también indicaba que la educada postura de los directivos fue interpretada erróneamente como una muestra de agradecimiento, negando cualquier tipo de valoración sobre el traspaso del deportista y concluyendo que el rival consigue entretener a la institución de forma aún más intensa que los catalanes.
El equipo dirigido por Diego Simeone concluyó los posts criticando al Real Madrid por una supuesta captación de deportistas de las categorías inferiores del club.