El Mundial de 2026 contará con 48 equipos divididos en 12 grupos. El formato ampliado aumenta las posibilidades de empates en la clasificación tras las tres jornadas de la fase inicial. La FIFA mantiene criterios claros para resolver situaciones de igualdad de puntos y evitar controversias.
La diferencia de goles aparece como un elemento decisivo en varios escenarios históricos. En el Mundial de 2022, México venció a Arabia Saudita por 2-1 en la última ronda del Grupo C, pero quedó fuera de los octavos de final. La selección mexicana finalizó con diferencia de gol negativa de uno, mientras que Polonia avanzó con diferencia de gol cero pese a la derrota ante Argentina.
Los criterios iniciales priorizan el desempeño ofensivo
La primera regla que se aplica es el número total de puntos anotados en los tres partidos. Cuando dos o más equipos están empatados en este marcador, entra en juego la diferencia general de goles en la fase de grupos. Este criterio mide la diferencia entre goles marcados y concedidos en todos los partidos.
Luego, cuente el volumen absoluto de goles marcados. España superó a Portugal en el Grupo B en 2018 precisamente porque marcó seis goles contra cinco de su rival, aunque ambos sumaron cinco puntos y la misma diferencia positiva de un gol.
- Mayor número de puntos del grupo.
- Mejor diferencia de goles en todos los partidos
- Más goles marcados en total
El juego limpio decide lazos raros
Si los tres criterios anteriores no resuelven la igualdad, la FIFA recurre a conductas disciplinarias por parte de los equipos. Cada tarjeta amarilla cuesta un punto negativo. Una tarjeta roja indirecta vale tres puntos menos. El rojo directo representa menos cuatro puntos. La combinación de amarilla y roja directa suma cinco puntos menos.
Japón avanzó en 2018 contra Senegal gracias a una mejor puntuación de juego limpio. Los dos equipos sumaron cuatro puntos, saldo cero y cuatro goles marcados. Senegal acumuló dos tarjetas amarillas adicionales y acabó eliminado. Fue la primera eliminación con este criterio en la historia del Mundial.
Los equipos que aún permanecen empatados después del juego limpio se clasifican según la clasificación de la FIFA más reciente. El torneo de 2026, con más equipos, debería incrementar la incidencia de estos desempates en la disputa por las dos plazas directas por grupo y los ocho mejores terceros clasificados.
Los ejemplos pasados muestran la importancia de los desempates
México sufrió en la práctica en 2022. Incluso con una victoria al final, la diferencia de goles impidió la clasificación. Una victoria por 2-0 contra Arabia Saudita tampoco sería suficiente debido a las tarjetas acumuladas. Polonia pasó con mejor equilibrio.
En 2018, Japón evitó el peor de los casos manteniendo una disciplina superior. La confrontación directa no estaba incluida como criterio principal en el reglamento de la época. La ampliación a 48 equipos en 2026 refuerza la necesidad de prestar toda la atención desde la primera ronda.
Detalles técnicos del reglamento FIFA
La guía completa paso a paso siempre comienza con los puntos. Luego viene la diferencia de goles y los goles marcados. Si es necesario, el equilibrio y los goles se vuelven a aplicar sólo entre los equipos empatados. El juego limpio y el ranking FIFA cierran la secuencia.
Los entrenadores y jugadores deben controlar no sólo los resultados, sino también las tarjetas. Una defensa sólida ayuda al equilibrio, mientras que el ataque aumenta el número de goles. La disciplina evita sanciones que al final pueden resultar costosas.
El formato sin precedentes de 12 grupos requiere una mayor planificación estratégica. Los equipos favoritos no pueden fallar ante oponentes directos. Los equipos más pequeños tienen margen para sorprender y avanzar en base a la eficiencia.
Impacto en la planificación de la selección
Preparadores físicos y comités técnicos ya estudian estos escenarios. Los entrenamientos incluyen simulaciones de marcadores y control de cartas. Los analistas de rendimiento monitorean el juego limpio en tiempo real durante los juegos.
La regla del juego limpio, introducida para fomentar el juego limpio, ha adquirido relevancia práctica. Los equipos que evitan faltas innecesarias conservan una ventaja en posibles empates triples o cuádruples.
El Mundial de 2026 promete más equilibrio en la fase de grupos precisamente por el número de participantes. Los desempates garantizan que el mérito técnico y disciplinario prevalezca sobre la suerte o las interpretaciones subjetivas.