La princesa Mette-Marit, heredera del trono de Noruega, ha sido incluida en la lista de espera nacional para un trasplante de pulmón. El anuncio se produjo después de un marcado empeoramiento de su condición clínica durante los últimos seis meses. A sus 52 años, desde 2018 padece una forma rara de fibrosis pulmonar, una enfermedad crónica que provoca dificultades respiratorias progresivas y que ya la ha obligado a limitar sus compromisos públicos.
Según el profesor Are Holm, neumólogo del Hospital Nacional de Oslo (Rikshospitalet), evaluaciones recientes revelaron un crecimiento significativo de tejido cicatricial en los pulmones de la princesa.
“Las pruebas de función pulmonar indican que su estado se ha deteriorado significativamente en los últimos tres meses. Se trata de un estado grave”, declaró el especialista durante una rueda de prensa celebrada este viernes (5).
La entrada en la lista de trasplante sigue estrictos protocolos médicos: el procedimiento se reserva para casos en los que la esperanza de vida sin cirugía ronda el año, pero el paciente aún tiene condiciones generales para afrontar la compleja operación. El resultado ahora depende de identificar un donante compatible en tamaño y tipo de sangre. Fuentes hospitalarias indican que en muchos casos similares en Noruega se trata de trasplantes dobles de pulmón.
Impacto en la Corona
El Palacio Real anunció que la Princesa Heredera ya no podrá desempeñar funciones oficiales por un período indefinido. La agenda de la familia real ya está registrando cambios: las bodas de plata de la pareja, previstas para agosto, han sido aplazadas, y la pareja no participará en las bodas de oro de los reyes de Suecia, previstas para el 13 de junio.
La situación movilizó a familiares cercanos. El príncipe heredero Haakon adelantó su regreso de un viaje oficial a Japón para estar al lado de su esposa. La hija del matrimonio, la princesa Ingrid Alexandra, suspendió sus estudios en la Universidad de Sydney, en Australia, para regresar a Oslo y permanecer durante todo el otoño en Noruega, en el hemisferio norte. En los últimos acontecimientos, Mette-Marit ya apareció con soporte de oxígeno suplementario.
Crisis paralelas
El empeoramiento de la enfermedad llega en un momento delicado para la princesa. En enero, documentos divulgados en Estados Unidos expusieron intercambios de correspondencia entre ella y Jeffrey Epstein, condenado por delitos sexuales, entre 2011 y 2014.
Al mismo tiempo, la familia sigue los acontecimientos legales que afectan a Marius Borg Høiby, el hijo mayor de Mette-Marit. Høiby responde recientemente a las acusaciones de violación y violencia reiterada contra su expareja, hechos que cuestiona. Se espera que la sentencia se emita el 15 de junio. Su defensa solicitó la liberación inmediata alegando la frágil salud de su madre, pero la decisión judicial aún está pendiente.