El diputado de izquierda Roberto Sánchez continúa con una estrecha ventaja sobre la conservadora Keiko Fujimori en la disputa por la Presidencia de Perú este martes (9), en momentos en que el recuento oficial de votos aún avanza.
Con aproximadamente el 95,7% de los votos procesados, Sánchez obtuvo el 50,072%, frente al 49,928% de Fujimori. La votación tuvo lugar el domingo (7), en un escenario de inclinación conservadora que ha caracterizado a la región latinoamericana en los últimos años.
Fujimori apareció a la cabeza en los primeros resultados y en las encuestas a boca de urna, pero Sánchez tomó la delantera el lunes (8), al incorporarse a los totales las encuestas de las zonas rurales del país.
“Estamos confiados y optimistas. Pero, como corresponde, el recuento completo aún está en marcha”, declaró Sánchez el lunes, al hablar ante los periodistas en el Congreso poco antes de que se revirtieran las cifras. “Lo que venga después es por el bien del país, porque es necesario terminar con la inestabilidad política en el Perú”.
Ese mismo día, más temprano, frente a su residencia en Lima, Fujimori dijo estar tranquila y pidió calma a sus seguidores.
“Creo que hay que esperar hasta el final. Como dije ayer, cada votación será muy importante, así que creo que lo adecuado en este momento es tener paciencia”, afirmó.
Varios colegios electorales en el extranjero siguen sin realizar el recuento completo, y la expectativa es que beneficien al candidato conservador.
Sánchez defendió un cambio profundo en el modelo económico peruano, que resistió los períodos de crisis política que vivió el país.
La ONPE (Oficina Nacional de Procesos Electorales), responsable de organizar los comicios en Perú, indicó que el cómputo final recién debería finalizar en julio.
La agitación política en Perú ha generado una secuencia de jefes de Estado. Quien gane será el noveno presidente del país en la última década. El Congreso ha destituido a tres representantes en los últimos cinco años.