A sólo tres días del primer partido de la selección brasileña en el Mundial, el técnico Carlo Ancelotti comienza a consolidar los planes del equipo que se enfrentará a Marruecos el próximo sábado (13), en Nueva Jersey. El trabajo realizado durante los últimos días indica que el comité técnico optó por una formación más física, más espesa en la franja central del campo y estructurada para bloquear los avances laterales del rival.
Los entrenamientos indican que Ibáñez será elegido para el lateral derecho, Douglas Santos ocupará el lateral izquierdo y Lucas Paquetá reforzará el sector de juego, modificaciones que brindan mayor estabilidad en defensa sin comprometer la articulación ofensiva.
El corte del lateral derecho Wesley, por una lesión en el aductor del muslo, había abierto una disputa directa entre Danilo e Ibáñez por el puesto titular, pero los últimos entrenamientos pusieron en ventaja al deportista del Al-Ahli. Durante las actividades tácticas del martes, Ibáñez asumió el cargo y estuvo presente activamente en dinámicas cruces y jugadas creadas por las bandas, elementos que indican su probable selección en el primer equipo.

El panorama se hizo aún más claro en la parte final del trabajo sobre el césped. En una actividad en un espacio reducido guiada por Carlo Ancelotti, Ibáñez se ejercitó junto a Gabriel Magalhães, Marquinhos y Douglas Santos, diseñando directamente el cuarteto defensivo que debería iniciar el enfrentamiento contra los marroquíes.
Este cambio señala un cambio considerable en la estrategia de juego de Brasil.
Cuando contó con Wesley, la formación brasileña contó con un lateral que actuaba casi como un extremo adelantado cuando tenía posesión del balón. La táctica ayudó a ampliar las líneas del oponente, creó una ventaja numérica en las bandas y presionó a los equipos rivales que se retiraban cerca de su propia área.
Sin la presencia del deportista, Carlo Ancelotti diseña una formación con mayor apoyo en el centro del campo, preparada para afrontar los choques de fuerza física que suele imponer la selección de Marruecos en sus partidos.
Este escenario también justifica la probable elección de Douglas Santos para comenzar en el flanco izquierdo. El defensa presenta una capacidad de marcaje que suele ser decisiva a la hora de contener el sector más peligroso de la selección marroquí. El lateral derecho ofensivo de los africanos concentra las principales jugadas con Achraf Hakimi y Brahim Díaz, deportistas que combinan extrema velocidad y soltura para romper líneas de marcaje por las bandas.
La alineación de Douglas Santos suma combatividad para frenar estos ataques, mientras que Matheus Cunha juega un papel igualmente importante en el apoyo defensivo en esa región. Incluso jugando en ataque, el delantero muestra facilidad para regresar cuando no tiene balón y llenar los espacios en la banda izquierda de la selección brasileña.
Por tanto, aunque la afición espera cambios en el sector ofensivo, la tendencia apunta a que Matheus Cunha permanezca en el equipo. El papel que desempeña el jugador va más allá del posicionamiento ofensivo. Actúa como un engranaje táctico esencial para evitar que Achraf Hakimi y Brahim Díaz ganen espacios para lanzar rápidos contraataques.
En el sector del medio campo, otra señal clara la presentó el comité técnico. Lucas Paquetá trabajó sin restricciones con el grupo y se consolidó como un fuerte candidato para iniciar el partido. La llegada del centrocampista del Flamengo consolida un plan desarrollado entre bastidores desde la época de los amistosos: aumentar la densidad de deportistas en la región central.

Casemiro y Bruno Guimarães se mantienen fijos como referentes en el sector. El primero actúa en protección directa de la defensa y desempeña un papel de liderazgo. El segundo garantiza la transición del balón, el dinamismo y la inserción en el área. Con la incorporación de Lucas Paquetá, Brasil eleva su nivel técnico para retener la posesión y dictar el rumbo del juego, factor que puede ser decisivo ante un rival con fuerte imposición física y rigor táctico.
En la recta final de preparación para el debut, el comandante italiano marcó el rumbo del equipo. No veremos un equipo brasileño diseñado para repetir los movimientos realizados durante la época de Wesley. Esta es una nueva propuesta. Un equipo con mayor imposición en los duelos, protegido por los costados y relleno por dentro.
Si se confirman las pruebas de campo, Brasil iniciará el partido contra Marruecos con Alisson; Ibáñez, Marquinhos, Gabriel Magalhães y Douglas Santos; Casemiro, Bruno Guimarães y Lucas Paquetá; Raphinha, Matheus Cunha y Vini Jr.
La probable formación refleja una de las señas de identidad de Carlo Ancelotti en su trabajo en el fútbol europeo: configurar la estructura táctica según las características de la plantilla, manteniendo el nivel competitivo. Ante un rival que llega motivado y en gran forma al torneo mundial, el plan trazado parece buscar el equilibrio exacto para el desafío.