Un lugar en el Mundial representa la consecución de una meta que, antes de llegar a la mayoría de edad, el joven de la cancha, Richard Ríos, no podía imaginar. El giro en la vida profesional del colombiano se produjo debido a una oportunidad recibida en el deporte brasileño, que derivó en una carrera en Gávea y luego pruebas en Allianz Parque. Actualmente, con 26 años y defendiendo los colores del Benfica, el mediocampista figura como un jugador importante en la lista de la selección colombiana, que integra el grupo K del certamen internacional junto a las selecciones de Portugal, Uzbekistán y República Democrática del Congo.
La característica forma de llevar el balón pegado a las botas y el regate en espacios reducidos son herencias directas de la época en la que jugaba en las canchas de baile del departamento de Antioquia. El jugador se desarrolló en el fútbol sala, ingresó a las categorías inferiores de su país de origen y logró alcanzar el hito de enfrentarse al astro brasileño Falcão. Paralelamente a estos logros, acumuló experiencias negativas en sus intentos de migrar a los céspedes tradicionales.
En 2018, el deportista viajó a territorio brasileño para servir a la selección colombiana de futsal en la categoría sub-20 durante un torneo continental. Las actuaciones del joven despertaron el interés de los evaluadores del Flamengo, iniciando un extenso período de evaluaciones que culminaron con su efectivo fichaje.
Luego de atravesar barreras en los momentos iniciales, el deportista logró establecer una buena comunicación y sorprendió a todos con su rapidez en el dominio del idioma local. El aprendizaje de idiomas estuvo impulsado por el consumo de música del género funk carioca. Ese mismo día, el mediocampista emergió como una de las principales figuras del plantel juvenil y consiguió el título del torneo nacional juvenil.
La vuelta en Guaraní y la llegada a Palmeiras
El año siguiente llegó una época difícil. El joven tuvo raras oportunidades de jugar en el famoso plantel profesional del Flamengo, haciendo de un traslado temporal al panorama del fútbol mexicano una alternativa para acumular minutos en el campo.
Sin embargo, al inicio de su periplo por Norteamérica, el mediocampista enfrentó un grave problema de lesión que interrumpió sus actividades deportivas por espacio de un semestre.
De regreso al fútbol brasileño, el jugador fue cedido de nuevo, siendo acogido por las filas guaraníes. Plenamente recuperado en la parte clínica, el profesional logró una sólida secuencia de enfrentamientos en el club de Campinas y, tras completar dos decenas de presentaciones, despertó el seguimiento del técnico Abel Ferreira.
El traspaso al Palmeiras significó un profundo cambio de nivel en la carrera profesional del colombiano. Los buenos recursos técnicos sumados a la polivalencia para desempeñar distintos roles en la zona central del campo allanaron su lugar entre los titulares. Los informes de sus buenas actuaciones traspasaron la frontera y, en un lapso de cinco meses, se produjo la primera convocatoria oficial para servir en el plantel principal de Colombia.
Al finalizar la temporada 2023, el volante alcanzó la copa de campeón nacional y tuvo un papel destacado en el empujón final impulsado por Palmeiras. En el siguiente ciclo competitivo, el deportista obtuvo un lugar fijo en el equipo titular de su país. Las actuaciones demostradas en la campaña que le valió el segundo lugar de la Copa América 2024 sirvieron para proyectar su nombre en el mercado exterior.
Después de pasar treinta meses jugando en el Palmeiras, el jugador pasó al Benfica, envuelto en una transacción financiera por valor de 27 millones de euros, que representó la mayor aportación económica realizada por el club lisboeta en su historia.
Además de su éxito en el campo de juego, el deportista se ha convertido en una gran atracción en las plataformas digitales. Grabaciones de coreografías y demostraciones de habilidad técnica en internet atrajeron a un importante número de internautas al perfil del colombiano en la red social Instagram. Actualmente, tiene 5,2 millones de suscriptores y mantiene un fuerte compromiso con el público tanto de Brasil como de su tierra natal.
Dificultades en Portugal y el jab de Mourinho
La etapa inicial en el fútbol europeo no transcurrió como pretendía el deportista colombiano. El lento proceso para alcanzar el nivel esperado en el Benfica desencadenó fuertes exigencias de los medios de comunicación y de los aficionados, que pusieron en duda el desempeño deportivo y la importante cantidad de dinero gastada en las negociaciones.
Las preguntas también llegaron desde el entorno directivo del club. Tras el choque contra el Chelsea, válido por la principal competición de clubes de Europa, el jugador siguió las declaraciones del técnico José Mourinho, quien señaló en un comunicado que el centrocampista demostró falta de nivel técnico en los escenarios de presión y marcaje.
Poco a poco, el deportista recuperó su confianza y consiguió más minutos de juego en la alineación principal, demostrando números de goles y asistencias nunca antes vistos en su carrera, sumando ocho goles marcados y seis pases decisivos en su año de debut en Europa. Un problema clínico en la región de la clavícula interrumpió su secuencia de partidos a principios de este año calendario, pero volvió a ser utilizado en la recta final de las competiciones.
Con una buena condición corporal y perfectamente integrado en la rutina del club portugués, el centrocampista ahora se centra en repetir sus anteriores actuaciones estadísticas y llevar las cualidades adquiridas en el salón al césped del Mundial.
El primer partido de la selección colombiana en el torneo internacional está programado para el próximo 17 de junio, en duelo contra Uzbekistán, a partir de las 23, hora oficial de Brasilia, que se desarrollará en el césped del Estadio Azteca.