El cuerpo de Makala Pendley, de 30 años, fue encontrado desnudo en un camino de terracería en la comunidad de Elambó Bajo, en el municipio de Zinacantán, en el estado mexicano de Chiapas. La identificación por parte de la familia se llevó a cabo el martes 9 de junio. La mujer tenía al menos seis meses de embarazo.
Pendley había desaparecido en febrero junto con sus siete hijos. El caso movilizó a autoridades de Indianápolis, Estados Unidos, y ganó atención internacional porque involucraba un viaje familiar a México.
Los fiscales locales determinaron que la muerte fue causada por una lesión cerebral traumática y un traumatismo contundente. El cuerpo permaneció en el lugar entre ocho y 12 horas antes de ser descubierto la mañana del 8 de junio. La familia denunció que fue víctima de violación y golpizas.
La hermana de Pendley, Maurica Lambert, describió el momento de la confirmación como devastador. “Fue el peor día de mi vida… siento que una parte de mí murió”, dijo.
Los siete niños, Nikola, Joseph, Aubrielle, Orion, Earthum, Polaris y Azrael, fueron localizados a salvo en México. Las autoridades arrestaron al padre de los niños, Joseph Jude Butler Jr., el martes por la tarde.
La policía de Indianápolis denunció su desaparición el 23 de febrero. Sus familiares describieron a Pendley como una madre devota que priorizaba a sus hijos.

Familia busca repatriar cuerpo
La familia inició una campaña para recaudar fondos y traer el cuerpo de Makala de regreso a los Estados Unidos para velarlo y enterrarlo. Lambert destacó las dificultades financieras que afrontó el grupo tras la tragedia.
Contexto del caso
Pendley y los niños habían estado en México desde antes de que fueran reportados como desaparecidos en Estados Unidos. Los informes indican que la mujer había denunciado previamente el secuestro de sus hijos en otro estado mexicano. El caso ahora es investigado como feminicidio por las autoridades de Chiapas.
La ubicación de los menores y el arresto del padre representan un resultado parcial para la familia, que aún enfrenta el duelo y los trámites burocráticos para la devolución de los cuerpos y los niños.