El Gran Premio de Mónaco de 2026 hizo historia por más de una razón. Mientras la joven Kimi Antonelli, de Mercedes, se convertía en la ganadora más joven de la carrera tras una carrera caótica, un vídeo de Kim Kardashian luciendo una toalla reservada para el podio cobraba repercusión en las redes.
La estrella del reality estuvo en el Principado acompañando a su novio Lewis Hamilton, que corre para Ferrari y terminó la carrera en segundo lugar. Junto a su hermana Khloé Kardashian y su amigo Simon Huck, Kim circulaba por el paddock y la parrilla, atrayendo la atención de los aficionados y los medios.
Durante el paseo por la grilla, el veterano reportero Martin Brundle intentó entrevistarla, como tradicionalmente hace con las personalidades presentes. Kim sonrió, pero no respondió preguntas y continuó hablando con el grupo, lo que generó críticas por parte de los fanáticos de la Fórmula 1 que consideraron el gesto despectivo.
El momento de mayor impacto, sin embargo, ocurrió después de la ceremonia del podio. En un video compartido en Reddit y otras plataformas, aparece Kim recogiendo una toalla que fue preparada para la ganadora Kimi Antonelli. La pieza, colocada en una mesa específica para los tres primeros clasificados, sirve para que los pilotos se refresquen tras bajar del coche, antes de subir al podio.

Kimi Antonelli hace historia en Mónaco
A los 19 años, el italiano Kimi Antonelli dominaba la carrera más prestigiosa del calendario. Comenzó desde la pole, lideró de principio a fin a pesar de un final agitado con banderas rojas y autos de seguridad, y cruzó la línea de meta por delante de Hamilton. Fue la quinta victoria consecutiva de la temporada del piloto de Mercedes.
La carrera tuvo siete abandonos y un final dramático, con Antonelli manteniendo la calma para contener la presión de Hamilton en las últimas vueltas. El podio lo completó el piloto de Red Bull Isack Hadjar.
Reacción en las redes y el debate sobre los famosos
El video de la toalla generó una ola de comentarios. Muchos internautas cuestionaron esta actitud, viéndola como un ejemplo de sentimiento de derecho por parte de figuras ricas y famosas. Frases como “los ricos creen que todo es suyo” circularon mucho.
Otros argumentaron que fue un malentendido en un ambiente ajetreado, en el que Kim simplemente pidió algo al personal y le dieron la toalla más cercana. El episodio reavivó los debates sobre el contraste entre el glamuroso mundo de las celebridades y la cultura técnica y meritocrática de la Fórmula 1.
Hamilton, por su parte, elogió públicamente el apoyo de su novia durante el fin de semana, destacando lo importante que era su presencia tras un podio más.
Lo que revela el caso
Situaciones como esta muestran cómo la presencia de grandes estrellas fuera del deporte suele generar fricciones con parte de la afición tradicional de la F1, que valora los protocolos y la atención a los pilotos. Al mismo tiempo, la visibilidad que aportan nombres como Kim ayuda a ampliar el alcance del deporte a nuevas audiencias.
Hasta el momento, ni Kim Kardashian ni su equipo han comentado sobre el vídeo de la toalla.