Yilmaz Tas, un turco de origen kurdo de 31 años, recibió un disparo primero en la espalda y luego en la cabeza. Esta es una de las principales noticias que surgen de la investigación sobre el homicidio del joven, asesinado el domingo por la noche en Castellaccio, en las colinas de Livorno.
Las primeras informaciones de la autopsia confirman que el proyectil inicial impactó en la región de los glúteos. El detalle refuerza la tesis de una emboscada y una ejecución en sí. El niño aún resistió durante algún tiempo y murió tras ser ingresado en el hospital.
Salida repentina y pertenencias llaman la atención de la policía
Quedan muchas dudas sobre las últimas horas de su vida. La víctima fue encontrada en pantuflas y calcetines, con dos teléfonos móviles y alrededor de mil euros en el bolsillo. El punto llama la atención de los investigadores, que se preguntan si el hombre salió repentinamente de su casa para encontrarse con alguien o para una cita programada poco antes del crimen.
Otros diez mil euros fueron localizados e incautados en la residencia donde vivía, a poca distancia del lugar del homicidio. La casa, según trascendió, sería una villa con piscina. El nivel de vida y el volumen de recursos económicos son elementos que la policía intenta reconstruir, más aún porque Yilmaz Tas había llegado a Italia hace unos meses como solicitante de asilo político.
La policía también está investigando a dos hombres vistos poco antes del crimen en un restaurante de la región. Llegaron juntos, pero cenaron separados. Uno habló por teléfono durante mucho tiempo, mientras el otro enviaba mensajes de texto sin parar. Los investigadores buscan identificarlos y esclarecer si tuvieron algún papel en los hechos.
Mientras tanto, las autoridades intentan localizar a la novia de la víctima, que vive en Alemania. Algunos medios turcos asocian el caso con el hermano de Yilmaz Tas y presuntos entornos criminales. Esta versión, sin embargo, es rechazada por el abogado de la familia, Roberto Ghini, quien califica las hipótesis de especulaciones y refuerza que el joven no tenía antecedentes penales ni problemas legales, ni siquiera en Turquía.