El centrocampista Amir Al-Ammari vive el momento más especial de su carrera. A sus 28 años, el jugador originario de Cracovia, Polonia, se prepara para representar a Irak en la Copa Mundial de la FIFA 2026, luego de 40 años de ausencia del torneo. La clasificación llegó al final de una campaña larga y llena de obstáculos, que duró más de dos años y 21 partidos.
Al-Ammari concedió una entrevista exclusiva a la FIFA y habló sobre la emoción de cumplir un sueño de infancia. “Lo significa todo. Trabajé duro durante muchos años para lograrlo. Cuando era niño soñaba con ver televisión y ahora estoy aquí”, afirmó el centrocampista.
El viaje de clasificación de Irak fue el más largo entre los 48 equipos que competirán en la Copa del Mundo en América del Norte. El equipo enfrentó altibajos, pero siempre encontró fuerzas para reaccionar. Uno de los momentos más dramáticos ocurrió contra los Emiratos Árabes Unidos, cuando Al-Ammari convirtió un penalti en el minuto 17 del tiempo agregado, asegurándose un lugar en los playoffs intercontinentales.
El equipo se fortalece a través de la adversidad
El centrocampista destacó cómo las dificultades unieron al grupo. El equipo empezó bien la fase de grupos de 2023, invicto, pero sufrió duras derrotas, como contra Palestina. “El pueblo iraquí nos apoya y siempre encontramos la manera de regresar”, dijo.
Con la llegada del nuevo comité técnico el objetivo quedó claro: clasificarse por cualquier medio. Al-Ammari describe al elenco como una familia. “Estoy muy orgulloso de lo que hemos logrado como equipo, como grupo y como hermanos”, añadió.
Irak regresa al Mundial por segunda vez en la historia. Su primera participación fue en 1986, en México, donde disputó tres partidos de la fase de grupos sin ganar. Cuatro décadas después, la expectativa es otra. El equipo forma parte del Grupo I, junto a Francia, Senegal y Noruega, uno de los grupos más equilibrados y difíciles del torneo.

Calendario de debut en el Mundial
Irak abre su campaña contra Noruega, en Boston, el 16 de junio. Luego se enfrentará a Francia, subcampeona de 2022, en Filadelfia, el día 22. Cierran la fase de grupos contra Senegal, en Toronto, el día 26.
Al-Ammari reconoce la calidad de sus oponentes, pero no muestra miedo. “Al fin y al cabo, ellos también son seres humanos y son 11 contra 11”, afirmó. El centrocampista ya se ha enfrentado a estrellas en competiciones asiáticas y cree que el nivel sube cuando se juega contra los mejores.
Orgulloso de representar una nación
Representar a Irak conlleva una gran responsabilidad. El jugador siente la presión de millones de aficionados, tanto dentro como fuera del país. “No juegas sólo para ti mismo. Juegas para tus compañeros de equipo, el cuerpo técnico y todos los iraquíes”, explicó. Ver la alegría del pueblo tras las victorias vale más que cualquier resultado.
¿Qué quiere mostrar Irak al mundo? Según Al-Ammari, la mentalidad de superación. “Mostraremos nuestra determinación y cómo Irak siempre regresa, no sólo en el campo, sino en todo lo que el país ha pasado fuera de él”. El centrocampista quiere resaltar el corazón y la fuerza de cada jugador iraquí.
Qué esperar del debut mundialista
La emoción es total. Al-Ammari no ve la hora de organizar el evento y enfrentarse a las estrellas más importantes del planeta, como Kylian Mbappé. Citó la experiencia en la Copa Asiática de Qatar como aperitivo, pero cree que el Mundial será de otra escala.
El plan es sencillo: partido a partido. Con hasta tres plazas por grupo para los octavos de final, Irak sueña con dar la sorpresa. “Hay que entrar con mentalidad de partido a partido, sin fijarnos en la magnitud del evento. Es un partido de 90 minutos”, reflexionó el centrocampista.
El regreso de Irak a la Copa del Mundo representa más que una hazaña deportiva. Para un país que ha enfrentado décadas de desafíos, el fútbol se convierte en un símbolo de resiliencia y esperanza. Al-Ammari y sus compañeros llevan esta bandera a los campos de América del Norte.