Jennifer López eligió la película brasileña “Todavía estoy aquí” como la producción que cambió su forma de ver el mundo. Al participar en el podcast “Films to Be Buried With”, presentado por Brett Goldstein, la actriz y cantante dijo que vio la película con su familia durante la Navidad, en uno de los momentos más delicados de su vida personal, marcado por su separación de Ben Affleck.
La historia de Eunice Paiva, interpretada por Fernanda Torres, conmovió profundamente a López. “Sanó una parte de mí que necesitaba ser sanada”, dijo, recordando cómo la película la ayudó a reflexionar sobre su familia, sus hijos y su propio proceso emocional, incluso acercándola a su padre en una conversación extraordinaria.
El comunicado cobró repercusión internacional y llegó hasta el protagonista. Durante su visita al Festival de Taormina, en Italia, donde recibió un homenaje, Fernanda Torres vio el video del discurso de López y no pudo contener su emoción. “Wow. Esto es muy, muy emocionante”, reaccionó la actriz brasileña.
El cine trasciende la política y la ideología
Torres destacó lo que considera el núcleo de la obra dirigida por Walter Salles: una narrativa sobre la familia. “Es una película política, pero es una película sobre la familia. Es una historia arcaica sobre una madre, sola con cinco hijos que criar. Es una tragedia griega que trasciende cualquier posición política, cualquier ideología”, dijo.
Para la actriz, el impacto en una estrella como Jennifer López demuestra el alcance universal de la producción, que ya había recibido una nominación al Oscar a la Mejor Película Internacional y reconocimiento mundial. Cualquier persona, sin importar su origen, puede conectarse con el tema central de la maternidad y la resiliencia familiar.
Lo que revela el reconocimiento de J.Lo
La declaración de López llega en un momento en que “I’m Still Here” continúa expandiendo su legado más allá de las entregas de premios. La película, basada en la historia real de Eunice Paiva, viuda del abogado Rubens Paiva desaparecido durante la dictadura militar, resuena en diferentes culturas al abordar la pérdida, la lucha y la continuidad.
La reacción de Torres refuerza el orgullo del cine brasileño de ver su trabajo tocar a figuras globales en contextos tan personales. En el Festival de Taormina, la actriz también participó en debates sobre el papel de la mujer en la industria cinematográfica, junto a nombres como Jane Campion.