El superagente Jorge Mendes descartó cualquier posibilidad de traspasar a Vitinha y João Neves del Paris Saint-Germain en el mercado de verano, incluso con rumores que vinculan al dúo portugués con el Real Madrid.
Vitinha y el joven João Neves se consolidaron como pilares del mediocampo dirigido por Luis Enrique. Ambos han ayudado al PSG a ganar títulos recientes, incluida la primera Liga de Campeones en la historia del club.
Papel central en el esquema de Luis Enrique
Vitinha disfrutó de una temporada de alto nivel, con 50 partidos en total, 17 de ellos en la Liga de Campeones, donde marcó seis goles. El centrocampista de 26 años se ha consolidado como uno de los jugadores más consistentes de Europa.
João Neves, de apenas 21 años, también destacó tras llegar procedente del Benfica. El portugués registró siete goles y cuatro asistencias en 38 partidos, contribuyendo al éxito del equipo parisino en múltiples competiciones.

Declaración definitiva del agente
Ante las especulaciones sobre el interés del Real Madrid, Jorge Mendes habló directamente con Fabrizio Romano en una entrevista exclusiva. El agente afirmó que los dos jugadores nunca fueron una opción para otros clubes.
“Vitinha y João nunca fueron una opción para nadie. Son innegociables para el Paris Saint-Germain y están muy, muy felices en el PSG, seguirán coleccionando trofeos”, dijo Mendes.
La directiva del PSG refuerza la postura: los dos son considerados intocables. Ni siquiera ofertas récord serían suficientes para iniciar negociaciones en este momento.
El interés del Real Madrid y el contexto del mercado
El Real Madrid seguía a la dupla como refuerzos de élite para el centro del campo, buscando perfiles jóvenes y con talento para reforzar la plantilla. Sin embargo, la firme postura del PSG y de los jugadores acaba por ahora con las conversaciones.
La permanencia de la dupla supone estabilidad para Luis Enrique, que cuenta con un centro del campo sólido en un momento de consolidación del proyecto posconquista europea. Para el aficionado, significa mantener a dos de los principales responsables de los últimos éxitos del equipo.