Noruega debe repetir la base victoriosa de su debut en la segunda ronda del Grupo I del Mundial de Fútbol de 2026 ante Senegal. Después de vencer a Irak por 4-1, con dos goles de Erling Haaland, es poco probable que el técnico Ståle Solbakken haga cambios significativos en un equipo que busca el liderato aislado del grupo.
Las alineaciones probables indican un 4-3-3 ofensivo para los europeos. Ørjan Nyland debe defender la portería, con Julian Ryerson, Kristoffer Ajer, Torbjørn Heggem y David Møller Wolfe en defensa. En el medio, Sander Berge, Fredrik Aursnes y Martin Ødegaard lideran la creación, mientras que Antonio Nusa, Alexander Sørloth y Erling Haaland forman el trío de ataque.
Por parte de Senegal, el técnico Pape Thiaw también debe mantener su columna vertebral a pesar de la derrota por 3-1 ante Francia en el debut. El equipo necesita reaccionar con urgencia y debe entrar al campo con Édouard Mendy en la portería. En la defensa participan Krépin Diatta, Kalidou Koulibaly, Moussa Niakhaté y El Hadji Diouf. En el medio, Lamine Camara, Idrissa Gueye y Pape Gueye, con Ismaila Sarr, Nicolas Jackson y Sadio Mané en ataque.
Duelo de estrellas define el favoritismo
Haaland llega en lo más alto tras brillar en el estreno y es el principal nombre de Noruega, que regresa al Mundial después de 28 años. Por otro lado, Mané y Koulibaly cuentan con la experiencia de Senegal, que está pasando presión en el torneo.
El árbitro brasileño Wilton Pereira Sampaio pita el partido previsto para las 21 horas (hora de Brasilia) en el estadio MetLife, en East Rutherford. El partido será transmitido por GE TV, SporTV y plataformas de streaming.
Noruega prioriza la adaptación al césped
Solbakken advirtió sobre las condiciones del campo y pidió una rápida adaptación, pero confirmó la confianza en la identidad de juego del equipo. La formación estable refleja el buen momento de Noruega, que lidera el grupo y ve altas posibilidades de clasificarse con una victoria.
Senegal apuesta por la reacción con el mismo equipo
Sin bajas por lesión, los africanos mantienen el 4-3-3 y dependen del poder ofensivo de Mané, Jackson y Sarr para buscar los tres puntos. Una derrota complicaría seriamente el marcador para los octavos de final.
La historia entre ambos equipos es corta, pero el enfrentamiento promete un equilibrio entre la fuerza noruega y la resistencia senegalesa. Las decisiones tácticas en las alineaciones deberían dictar el ritmo de un partido decisivo en el Grupo I.

