El técnico Carlo Ancelotti, quien recientemente tomó las riendas de la selección brasileña, ha llamado la atención no sólo por su estrategia en el campo, sino por un hábito particular: el uso constante de chicle durante los partidos. A sus 67 años, el técnico italiano hace gala de esta peculiar característica al borde del terreno de juego, despertando la curiosidad de muchos.
Los observadores de los enfrentamientos dirigidos por Ancelotti ya se dieron cuenta de la singular y recurrente costumbre, que se consolidó como una característica llamativa del técnico durante los 90 minutos de juego. En lugar de recurrir a portapapeles digitales, movimientos amplios o desahogarse con los atletas, el comandante se concentra en su chicle, un comportamiento que a menudo atrae miradas e intriga al público.
El motivo del hábito de Ancelotti: cambiar los cigarrillos por chicles
En realidad, esta curiosa práctica acompaña al técnico de la selección brasileña desde hace varias décadas y tiene una explicación directa: la sustitución del cigarrillo. Ancelotti fue fumador durante gran parte de su vida y el chicle se ha convertido en una herramienta eficaz para combatir la ansiedad intensa, mantener la concentración y gestionar el nerviosismo inherente en los momentos de alta presión en el escenario del fútbol mundial. Hay rumores en la prensa internacional de que el técnico incluso tiene una marca específica de chicle americano para utilizar los días de partido.
La conocida imagen de Ancelotti sustituyendo repetidamente el chicle no sorprende a quienes siguieron su carrera en clubes como Real Madrid, Milán, Chelsea, Paris Saint-Germain y Bayern de Múnich. En estos pasajes ya se le vio consumiendo grandes volúmenes del producto desde el calentamiento hasta el final del partido.

