El renombrado luchador de MMA Dustin Poirier ha hecho una declaración pública de que ha “llegado a un punto en el que necesita ayuda” tras ser arrestado por un presunto delito de ebriedad en un lugar público.
El atleta de 37 años, que el año anterior puso fin a su carrera de 16 años en MMA con un recorrido notable, fue capturado por las autoridades de Atlanta, Georgia, a principios de semana, y posteriormente puesto en libertad bajo fianza.
Las imágenes de la cámara corporal publicadas por la policía muestran a Poirier en un estado de agitación, amenazando a un oficial en un aeropuerto, alegando que lo habían sacado de un vuelo.
Durante el intento del policía por contener la situación, el deportista estadounidense lanza amenazas como “Voy a pelear contigo ahora mismo”, usando un lenguaje ofensivo, y pregunta “¿Me vas a electrocutar?”, en el momento en que el oficial saca su dispositivo paralizante.
Posteriormente, Poirier se mostró más tranquilo con la llegada de un segundo policía para realizar el arresto, incluso saludando al oficial que grababa la interacción con el puño cerrado, afirmando: “Hiciste un trabajo excelente, hiciste lo que pudiste”.
A través de una publicación en su cuenta de Instagram, Poirier afirmó que busca apoyo debido a los desafíos que ha enfrentado desde que dejó UFC.
“He llegado a una etapa en la que la asistencia se ha vuelto indispensable. Dejar las competiciones no ha sido una transición sencilla y el consumo de alcohol no representa una salida”, expresó Poirier en su mensaje.
“Esta situación ha devastado la vida de mi padre y no permitiré que le pase lo mismo a la mía. Mi familia merece toda mi dedicación. Me comprometo a hacer todo lo posible para recuperarme y tomar las decisiones correctas”, añadió.
Según la ley de Georgia, la conducta en estado de ebriedad en la vía pública se clasifica como un delito menor y puede conllevar penas que incluyen hasta un año de prisión, una multa máxima de 1.000 dólares estadounidenses (equivalente a 757 libras esterlinas) o la aplicación de ambas sanciones.
El ex poseedor interino del cinturón de peso ligero de UFC dejó el deporte el año pasado, habiéndose establecido como uno de los competidores más admirados que ha actuado en el octágono.
Después de su primera pelea en UFC en 2011, Poirier logró 22 victorias en 32 peleas para la organización, retirándose como posiblemente el atleta más destacado que nunca tuvo un título indiscutible.
Entre los aspectos más destacados de su destacada carrera se encuentran los triunfos sobre grandes nombres como Conor McGregor, Max Holloway y Justin Gaethje. Fuera del ámbito, su participación en la filantropía contribuyó significativamente a mejorar la calidad de vida de los niños en Luisiana, su estado natal.
Desde su retiro, Poirier ha mantenido una presencia constante como comentarista y analista en las transmisiones de UFC.

