Mercedes pospone el pago de bonificaciones y negocia horas extras impagas en medio de la crisis de costes en Alemania

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Mercedes - Savvapanf Photo/shutterstock.com

Mercedes-Benz anunció el aplazamiento de un pago de tarifas especiales para sus empleados en Alemania, inicialmente previsto para julio, que ahora no se realizará hasta el próximo año. La decisión del gigante automovilístico, que forma parte de un esfuerzo de reducción de costes, fue comunicada a los empleados a través de un documento interno obtenido por Deutsche Presse-Agentur.

Medidas drásticas para contener los costes salariales

El monto diferido se refiere a “Transformationsbaustein”, un componente anual que corresponde al 18,4% del salario mensual individual regular de los trabajadores. La empresa aún no ha especificado el monto total involucrado, pero representa un impacto directo en las finanzas de los empleados.

Entre otras cosas, la dirección de Mercedes-Benz tiene previsto iniciar conversaciones con el comité de empresa en las próximas semanas. El objetivo es negociar la ampliación de la jornada laboral sin ninguna compensación salarial adicional, una práctica que alteraría el actual contrato colectivo, que prevé 35 horas de trabajo semanales.

La justificación de la empresa apunta a una falta de competitividad

En su comunicación al equipo, la directiva de Mercedes-Benz justificó las acciones, señalando la urgencia de reducir los costos estructurales en Alemania, especialmente los relacionados con la mano de obra. La empresa afirmó que dichos gastos no son competitivos en comparación con otros mercados internacionales.

La nota interna calificó de “dramática” la situación que vive el país, subrayando la necesidad de recortar gastos “con urgencia” para mantener la competitividad de los precios de sus productos. Según el fabricante de automóviles, cada nuevo producto o tarea dirigida a las unidades alemanas encarece las operaciones de Mercedes.

La caída del rendimiento financiero preocupa a los inversores

Las iniciativas de austeridad reflejan un escenario de caída de los resultados financieros de Mercedes-Benz. En el primer trimestre de este año, el beneficio del grupo cayó un 17,2%. El año 2025 ya había estado marcado por una fuerte caída, con los beneficios cayendo casi a la mitad, de 10,4 mil millones de euros a 5,3 mil millones de euros, después de un menor desempeño en 2024 en comparación con períodos anteriores.

La presión se extiende a otros gigantes del sector automovilístico alemán

El desafío de los costos y la competitividad no es exclusivo de Mercedes-Benz y resuena en toda la industria automotriz alemana. La transición a los vehículos eléctricos y la intensa competencia global ejercen una presión significativa sobre las empresas del país, que tradicionalmente operan con altos costos de producción.

Volkswagen, el mayor fabricante de automóviles de Europa, también enfrenta un escenario similar y está planeando importantes recortes de empleos.

  • “Manager Magazin” informa que Volkswagen tiene la intención de eliminar alrededor de 100.000 de sus 657.000 puestos de trabajo en todo el mundo en los próximos años, duplicando el objetivo de reducción anterior.
  • Existe la posibilidad de cerrar cuatro fábricas alemanas a medio plazo, incluidas las plantas de Volkswagen en Hannover, Zwickau y Emden, así como la planta de Audi en Neckarsulm.
  • La producción se detendría en estas plantas una vez que los modelos actuales llegaran al final de su ciclo de vida.

Repercusiones políticas sobre el futuro de la industria en el país

La ministra de Economía del estado federado de Baden-Württemberg, Dra. Nicole Hoffmeister-Kraut (CDU), expresó su preocupación por las noticias que afectan a Mercedes y la posible parada de Audi en Neckarsulm. En un comunicado, el ministro destacó que ambos anuncios ponen de relieve la “enorme presión y desafíos que enfrenta el centro económico de Alemania”.

El ministro Hoffmeister-Kraut hizo un llamamiento a la política y a la sociedad para que trabajen juntos, considerando el momento como una señal clara de la necesidad de una acción coordinada para garantizar la resiliencia del sector del automóvil y de la economía alemana en su conjunto. Las medidas que están discutiendo los fabricantes de automóviles resaltan la urgencia de la adaptación y la innovación para mantener la relevancia en el escenario global.

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