Los Mets de Nueva York anunciaron este viernes el despido del entrenador Carlos Mendoza, en un intento de revertir el escenario de una temporada por debajo de lo esperado. La decisión llega después de una frustrante primera mitad del año, en la que el equipo neoyorquino, con una de las mayores nóminas de la Major League Baseball (MLB), tuvo un desempeño muy por debajo de las expectativas, con 34 victorias y 47 derrotas.
La gerencia busca salvar la temporada en medio de un desempeño por debajo de las expectativas
La junta directiva de los New York Mets actuó el viernes 26 de junio de 2026 con el despido de su entrenador. Andy Green, quien se había desempeñado como vicepresidente senior de desarrollo de béisbol del club, fue rápidamente nombrado para asumir el cargo de entrenador en jefe interino. Este cambio refleja la urgencia de la franquicia por cambiar el rumbo de la actual campaña, que ya registra más derrotas que victorias.
La inesperada caída de un elenco millonario
El despido de Carlos Mendoza equivale a una admisión de fracaso por parte de los altos mandos de los Mets, especialmente porque fue la elección personal de David Stearns, presidente de operaciones de béisbol. La nómina del equipo alcanza la impresionante cifra de 370 millones de dólares, sólo superada por los Dodgers de Los Ángeles en la MLB. Sin embargo, el desempeño en el campo no está a la altura del volumen de inversiones, contraste que pesa mucho sobre la organización y sus aficionados, que esperaban un equipo que pudiera competir en los playoffs según el objetivo establecido por el propietario Steve Cohen.
Las múltiples razones detrás de la drástica decisión
El periodo de abril marcó un punto crítico para el equipo, que enfrentó una racha de 12 derrotas consecutivas, igualando el peor registro desde 2002 y el más largo en el primer mes de la temporada desde 1962, año de fundación del club. Además del terrible récord, la ofensiva de los Mets se ubica entre las últimas en prácticamente todas las categorías estadísticas importantes de la liga. La rotación de lanzadores también resultó ser una gran preocupación, con algunas incorporaciones importantes, como Freddy Peralta, incapaces de llenar los vacíos.
Cambios de yeso y el impacto de las lesiones.
Los Mets buscaron revitalizar al equipo antes del inicio de la temporada, promoviendo a la mitad del roster con nuevas adquisiciones como Bo Bichette y Marcus Semien, mientras liberaban a viejos jugadores de base como Pete Alonso y Brandon Nimmo. Sin embargo, la adaptación de los nuevos deportistas no salió según lo previsto. La situación empeoró por las lesiones de jugadores clave como Juan Soto y Francisco Lindor, quienes solo estuvieron juntos en el campo durante una semana completa.
Andy Green asume el liderazgo interino del equipo
Con la salida de Mendoza, Andy Green asume la tarea de estabilizar al equipo. Antes de su ascenso, Green jugó un papel estratégico en el desarrollo del béisbol de la franquicia. Ya tiene experiencia previa como entrenador en la MLB, habiendo dirigido a los Padres de San Diego entre 2016 y 2019. Su llegada representa un intento más de los Mets por encontrar una fórmula ganadora, ya que el equipo ha agotado sus opciones de cambios importantes en el roster y el cuerpo técnico.
Trayectoria de altibajos en la gestión de Carlos Mendoza
Durante sus dos temporadas y media, Carlos Mendoza registró un récord total de 206 victorias y 198 derrotas. Asumió el cargo en reemplazo de Buck Showalter y su mandato estuvo marcado por extremos: después de un comienzo difícil de 2024, los Mets se recuperaron y alcanzaron la Serie de Campeonato de la Liga Nacional. Sin embargo, en 2025, el equipo tuvo un comienzo prometedor, pero terminó desmoronándose y perdiendo un lugar en los playoffs en la última jornada de la temporada regular, incluso después del fichaje de Juan Soto. La falta de consistencia en 2026, con el desempeño actual, selló su suerte.

