La denuncia de violación contra Ryan Mendes, capitán de Cabo Verde en el Mundial, desencadena una investigación policial en Nueva Zelanda

Ryan Mendes - Instagram

Ryan Mendes - Instagram

El delantero Ryan Mendes, capitán de la selección de Cabo Verde que disputa el Mundial, está siendo investigado por la policía de Nueva Zelanda. Una ciudadana brasileña, cuyo nombre se mantendrá en reserva, presentó una denuncia por violación en un caso que se remonta a marzo de este año. El incidente supuestamente tuvo lugar en un hotel de Oceanía, donde el equipo se hospedaba para una serie de amistosos, y la investigación oficial comenzó el 10 de abril.

Un reportero tuvo acceso a importantes evidencias, entre ellas fotografías de contusiones que fueron entregadas a las autoridades, el acta formal de la denuncia y el informe médico de una clínica que brindó apoyo a la brasileña. Este documento detalla los exámenes y la asistencia psicológica recibida tras el incidente. La mujer trabajaba para la Federación de Fútbol de Nueva Zelanda, actuando como intérprete y apoyo operativo para la delegación de Cabo Verde, que utiliza el portugués como idioma oficial, durante el evento de la FIFA Series.

Para investigar los hechos, el equipo periodístico se puso en contacto con la familia de la brasileña, representantes de Ryan Mendes, la policía local, la Federación de Fútbol de Nueva Zelanda, la Federación de Cabo Verde, la FIFA y abogados especializados en los procesos judiciales del país.

El incidente, según el informe de la denuncia, ocurrió el 27 de marzo de este año, en el hotel de Auckland, Nueva Zelanda, que albergaba a la delegación caboverdiana. El equipo participó en la FIFA Series, un torneo amistoso que reúne a equipos de diferentes confederaciones globales.

Durante el mes de marzo, la FIFA Series promovió partidos en ocho naciones. La selección de Cabo Verde estuvo en Nueva Zelanda para dos enfrentamientos: una derrota por 4-2 ante Chile, el 27 de marzo, y un empate 1-1 con Nueva Zelanda el día 30, con victoria por 4-2 en los penaltis.

El brasileño, que tiene visa de residencia y trabajo en Nueva Zelanda, estuvo en el evento bajo contrato de la Federación Neozelandesa, desempeñando las funciones de intérprete y asistencia operativa para el equipo de Cabo Verde. Debido a esto, se hospedaba en el mismo hotel que la delegación, disponible para el equipo las 24 horas.

Denunció ante la policía que, luego del primer partido contra Chile, fue convocada a una reunión en uno de los salones reservados para el equipo en el hotel. Creía que su presencia era necesaria para realizar las traducciones.

Sin embargo, se dio cuenta de que se trataba de una celebración y decidió regresar a su habitación sintiéndose mal. Cuenta que, poco después, escuchó un golpe en su puerta y la abrió, suponiendo que se trataba de un pedido relacionado con su trabajo.

Fue en ese momento, según el testimonio, que Ryan Mendes invadió la habitación, agrediéndola físicamente con estrangulaciones, puñetazos y mordiscos mientras ella intentaba defenderse, para luego violarla.

Aún en el hotel, la brasileña logró registrar con fotografías las heridas visibles, incluidos cortes en los labios y hematomas en el cuello, la pierna y el costado del cuerpo. Estas imágenes, que no la identifican, fueron analizadas.

Buscando ayuda en una clínica especializada en la atención a sobrevivientes de violencia sexual, la mujer brasileña se sometió a un examen forense detallado. El parte médico documentó la presencia de múltiples hematomas (manchas moradas) en senos, cuello y labios, además de zonas de sensibilidad en cuero cabelludo y glúteos. La importancia de un registro tan completo y de una atención especializada, crucial para la investigación y el apoyo a las víctimas, refleja la seriedad con la que las autoridades de Nueva Zelanda tratan estos casos.

En la exploración genital, el informe señala la existencia de “dos lesiones circulares, dolorosas a la palpación, en la base de los labios menores”. Tras recibir asistencia de la clínica, que sigue ofreciendo apoyo psicológico, la brasileña formalizó la denuncia ante la policía y fue sometida a un reconocimiento en comisaría. También afirmó que buscó el apoyo de la Federación Caboverdiana de Fútbol, ​​pero no recibió la ayuda esperada.

Ver También