Carlos Alberto Parreira, icónico exentrenador de la selección brasileña y cuatro veces campeón del mundo, a los 83 años, padecía un deterioro de su salud. El Hospital Samaritano Barra, ubicado en la Zona Suroeste de Río de Janeiro, emitió un parte médico este sábado (27) confirmando el empeoramiento del estado del entrenador. Se encuentra internado en la institución desde el 16 de junio debido a una inflamación pulmonar.
En las últimas horas, el equipo médico optó por sedar a Parreira, quien ahora requiere ventilación mecánica para respirar, según información de la unidad de salud. Para este sábado está prevista una intervención quirúrgica en las vías respiratorias superiores del ex entrenador.
A pesar del retroceso en su estado, el boletín médico vigente indica estabilidad en el estado del paciente en estos momentos. Parreira permanece bajo el cuidado del neumólogo de cuidados intensivos Arthur Vianna y un equipo multidisciplinario en el hospital, sin que se espere el alta de la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).
Complicaciones de salud y lucha contra el linfoma
Desde 2023, el ex entrenador lucha contra el linfoma de Hodgkin, una forma de cáncer que afecta al sistema linfático, una estructura vital para la defensa inmunológica del organismo.
En 2025, hubo un período en el que Parreira logró la remisión de la enfermedad, pero el linfoma de Hodgkin recayó, lo que obligó a retomar el tratamiento oncológico. La afección exige mayor atención, especialmente en personas del grupo de edad del técnico, debido a los desafíos asociados con la edad.
La trayectoria de Carlos Alberto Parreira en el fútbol brasileño está marcada por gran relevancia y logros. Fue bajo su liderazgo que la selección brasileña consiguió el título de la Copa del Mundo de 1994, celebrada en Estados Unidos, poniendo fin a un período de 24 años sin el trofeo.
Su exitosa carrera incluyó la participación en seis ediciones de la Copa del Mundo como entrenador en jefe, además de formar parte de comités técnicos en otras Copas del Mundo.
Parreira también dejó su huella en varios clubes y selecciones internacionales, con experiencias en Kuwait, Emiratos Árabes, Arabia Saudita y Sudáfrica, consolidándose como una figura de gran respeto en el fútbol mundial.

