Familia real: el príncipe Harry, Meghan y sus hijos planean regresar al Reino Unido después de seis años en EE. UU.

Meghan Markle, Lilibet e Harry - @meghan

Meghan Markle, Lilibet e Harry - @meghan

El príncipe Harry, su esposa Meghan Markle y sus dos hijos planean regresar al Reino Unido en las próximas semanas, seis años después de mudarse a Estados Unidos. La noticia se publicó el 19 de agosto de 2026.

La información indica que la decisión fue comunicada al rey Carlos III el 16 de agosto de 2026. La Familia Real, sin embargo, no se ha pronunciado públicamente sobre el asunto hasta la fecha.

A pesar de su regreso, Harry y Meghan no tienen intención de retomar sus compromisos reales oficiales, manteniendo su posición como miembros no trabajadores de la monarquía. Este movimiento, sin embargo, señala un posible acercamiento familiar y podría influir en la percepción pública de la relación entre la pareja y la corona británica.

Aún no se ha confirmado el lugar de residencia de la familia. Aun así, una fuente cercana reveló que Charles expresó satisfacción con la perspectiva de pasar más tiempo con su hijo y sus nietos.

Los dos hijos de Harry y Meghan son Archie, de 7 años, y Lilibet, de 5 años. Según se informó, los niños ya están matriculados en una institución educativa británica y comenzarán las clases en septiembre.

Encuentro reciente y señales de acercamiento entre la familia real

Este regreso se produce poco más de un mes después del encuentro personal de Harry con el rey Carlos III en el Reino Unido.

En julio, el monarca británico dio la bienvenida a su hijo menor, marcando su primer encuentro en años. En aquella ocasión, Harry viajó para participar en eventos benéficos, lo que generó especulaciones sobre un encuentro con su padre y la posible presencia de Meghan y los niños.

El encuentro fue interpretado como un esfuerzo por superar el distanciamiento familiar, que se intensificó después de que Harry y Meghan renunciaron a sus roles reales y se mudaron a Estados Unidos en 2020.

Anteriormente, cuestiones como la seguridad de la familia y la viabilidad del alojamiento de Harry en el Reino Unido también han representado puntos de fricción.