Federal Reserve eleva la tasa de interés al 4% en Washington

Federal Reserve FED - Al Drago/Getty Images

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El Federal Reserve elevó la tasa de interés de referencia en Estados Unidos en 0,25 puntos porcentuales hasta situarla entre el 3,75% y el 4% anual este 16 de septiembre de 2026 en Washington. El ajuste monetario respondió a las proyecciones del sector financiero y representó el primer endurecimiento de las tasas estadounidenses desde julio de 2023.

La decisión interrumpió una racha de cinco reuniones consecutivas sin variaciones luego de que el encarecimiento del petróleo por tensiones en Oriente Medio presionara las perspectivas inflacionarias.

El Comité Federal de Mercado Abierto comunicó que la actividad productiva mantiene una trayectoria de crecimiento sostenido. La entidad subrayó que “los gastos domésticos han demostrado resiliencia”, aunque admitió la presencia de incertidumbres asociadas a “acontecimientos geopolíticos”. El petróleo aceleró la decisión.

Las autoridades monetarias sostuvieron el endurecimiento crediticio en el mandato legal que exige controlar la inflación y sostener el pleno empleo. La medida generó reacciones inmediatas.

El nivel más alto del costo del dinero en Washington repercute de inmediato en las cotizaciones cambiarias de diversos mercados internacionales. Esta coyuntura obliga a que la tasa Selic permanezca en niveles restrictivos para mitigar las presiones cambiarias en Brasil. Los inversores vigilan cada movimiento.

La resolución constituyó el decimocuarto pronunciamiento del banco central desde el regreso de Donald Trump al poder el 20 de enero de 2025, un lapso marcado por cuatro rebajas previas en medio de disputas arancelarias. Ese periodo acumuló intensos debates.

El encuentro representó la tercera sesión liderada por Kevin Warsh, a quien Donald Trump designó en el cargo tras asumir formalmente el 22 de mayo en una ceremonia celebrada en la Casa Blanca para encabezar un mandato de cuatro años que comenzó después de recurrentes críticas oficiales contra la conducción previa de la entidad. El cambio abrió una etapa diferente. Las directrices económicas sufrieron modificaciones.

El relevo en la jefatura ocurrió tras los choques con Jerome Powell, quien enfrentó cuestionamientos de Donald Trump por las limitaciones de financiamiento ocasionadas por los tipos de interés elevados. La Casa Blanca exigía dinero barato.

El panel técnico argumentó que el rendimiento de las empresas privadas de Estados Unidos todavía avanza con suficiente vigor. Al mismo tiempo, la inversión de las compañías mantiene una senda de expansión constante dentro de la economía. El consumo privado conservó su dinamismo.

El organismo señaló que “las ganancias de empleo han acompañado el crecimiento de la fuerza laboral, y la tasa de desempleo ha cambiado poco”.

Las compañías de Estados Unidos crearon 162.000 puestos laborales durante agosto, cifra que superó los 21.000 contratos registrados en julio. Los registros del Departamento de Trabajo confirmaron que la tasa de desocupación se ubicó en el 4,1%.

La institución remarcó que el incremento de 0,25 puntos porcentuales pretende encauzar la inflación hacia la meta anual del 2%. El índice de precios al consumidor acumuló un 3,4% en los 12 meses finalizados en agosto. Los precios muestran todavía presiones persistentes.

Presión en el mercado cambiario y repercusión en la tasa de Brasil

Los rendimientos en Washington canalizan fondos internacionales hacia el sistema financiero estadounidense al elevar el retorno de las letras federales conocidas como Treasuries. Los títulos públicos atraen cuantiosos capitales.

La preferencia por las Treasuries, consideradas el activo más seguro a nivel global, acelera el flujo de dólares hacia Estados Unidos e impulsa la cotización de su divisa.

El mayor atractivo de los bonos norteamericanos disminuye los desembolsos de fondos externos orientados hacia el mercado de Brasil. La menor entrada de divisas extranjeras debilita la moneda brasileña frente al dólar.

La subida de la divisa estadounidense encarece los bienes importados y acelera los precios internos. Este desbalance obliga al Comité de Política Monetaria del Banco Central de Brasil a sostener la tasa referencial en valores restrictivos. El costo financiero local permanece condicionado.

Los operadores prevén un recorte de 0,25 puntos porcentuales en la tasa Selic al cierre de la sesión monetaria brasileña. Ese cálculo proyecta que el indicador de referencia retrocederá al 13,75% anual tras ubicarse en el 14% previo.

El Banco Central de Brasil divulgará su veredicto a las 18:30 del 16 de septiembre de 2026 bajo un esquema de precios que encaja dentro de las metas oficiales.