La Fiscalía de São Paulo investiga las condiciones de seguridad del parque de atracciones Hopi Hari tras registrar lesiones cerebrales en una joven durante un recorrido mecánico en Vinhedo. La víctima sufrió una descompensación severa dentro de la montaña rusa Montezum y requirió internación inmediata en terapia intensiva. Otros visitantes reportaron traumatismos óseos derivados de las sacudidas del trayecto.
Júlia Bossoni y João Pedro viajaron desde Londrina hacia el complejo recreativo paulista en abril. Ambos consiguieron acceso prioritario mediante un pase especial para subir a la estructura de madera.
La atracción comenzó sus operaciones en 1999 con una altura de 42 metros y una velocidad de desplazamiento de 103 kilómetros por hora a lo largo de un kilómetro. Los registros visuales de la fila ubicaron a la pareja en los asientos posteriores del coche durante el ascenso inicial. El vehículo completó su circuito habitual en dos minutos exactos. La joven regresó a la estación de desembarque inconsciente y con convulsiones motoras.
El personal técnico tardó seis minutos en trasladar a la pasajera hacia una camilla de auxilio. La atracción continuó funcionando.
Una ambulancia trasladó a Júlia Bossoni hasta la Santa Casa de Vinhedo, ubicada a 15 kilómetros de las instalaciones. El neurocirujano Victor Batistela practicó una craniectomía descompresiva de urgencia para retirar una sección considerable del hueso craneal con el fin de permitir la expansión del tejido inflamado debido a una hemorragia intracraneal severa y a un edema cerebral agudo. La paciente permaneció internada 57 días bajo diagnóstico de traumatismo craneoencefálico.
Batistela determinó que la lesión derivó de fuerzas mecánicas de aceleración, desaceleración brusca y rotación durante el trayecto. Estas fuerzas rompieron vasos sanguíneos encefálicos sin necesidad de un choque directo.
El cuadro clínico provocó la inmovilidad completa del brazo y la pierna del hemisferio izquierdo de la joven. João Pedro Bossoni detalló que su pareja carecía de patologías previas y ahora presenta dificultades severas en el habla junto con pérdidas de memoria. La Fiscalía abrió un expediente formal y solicitó peritajes policiales sobre la estructura metálica y maderera. El proceso judicial continúa abierto.
Antecedentes de fracturas y demandas contra el complejo recreativo
Nathalia Assenjo Motta sufrió un traumatismo en la misma atracción durante 2018. El movimiento brusco generó un mecanismo de latigazo cervical que desplazó sus vértebras.
La lesión obligó a los cirujanos a fijar doce pernos y dos barras de soporte en la columna vertebral de la afectada. El complejo recreativo abonó indemnizaciones económicas por los gastos médicos directos de aquella intervención. Motta recuperó el control de las extremidades a los tres días pero perdió de forma permanente la movilidad del cuello. La paciente mantiene terapias particulares de rehabilitación física y tratamientos farmacológicos diarios.
El usuario Márcio padeció la ruptura de dos vértebras en 2014 dentro del mismo recorrido y quedó cuadripléjico. El motociclista falleció debido a complicaciones infecciosas urinarias.
Los registros de reclamos en plataformas de defensa del consumidor sumaron 40 quejas de usuarios por daños corporales en la montaña rusa:
- Dolores agudos en la zona del cuello por sacudidas mecánicas.
- Lesiones articulares en las rodillas por la contención del carro.
- Fracturas de costillas derivadas de desaceleraciones abruptas.
El abogado João Erhardt sostuvo que los informes periciales del caso de Márcio vincularon el daño medular con el latigazo cervical del recorrido. Los testimonios coinciden en la violencia de las curvas intermedias.
Certificaciones operativas y medidas de seguridad informadas por la empresa
Hopi Hari comunicó que Montezum opera bajo la certificación internacional emitida por TÜV Nord mediante inspecciones técnicas anuales. La empresa aseguró que cumple con los parámetros fijados en la norma ABNT NBR 15926:2023 para aparatos recreativos.
La administración indicó que paneles informativos y avisos de audio restringen el acceso a personas con problemas lumbares o diagnósticos específicos. Un dictamen fiscal emitido en agosto de 2026 descartó riesgos colectivos tras la atención de otra mujer con dolor cervical en julio. Los voceros señalaron que la compañía cubrió gastos hospitalarios de Júlia Bossoni y activó la póliza de seguros respectiva. Las quejas registradas representan un porcentaje menor frente al millón de usuarios anuales.
La compañía programó una remodelación integral del circuito para finales de 2026. La familia de la joven sostiene el reclamo legal para esclarecer fallas mecánicas.
Danielle Rimolli coordina las terapias diarias de fonoaudiología, fisioterapia y terapia ocupacional de su hija en jornadas continuas. La víctima afrontó siete intervenciones quirúrgicas para intentar recuperar la motricidad básica.

