Donald Trump, presidente de Estados Unidos, mantuvo una conversación telefónica con Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, a finales de la semana pasada, según fuentes cercanas a los gobiernos. La llamada se produjo los días Washington y Caracas, en el contexto de crecientes tensiones bilaterales, e incluyó discusiones sobre un potencial encuentro cara a cara en territorio americano. En la convocatoria, que se realizó días antes de la designación de Cartel de los
No trascendieron detalles específicos del diálogo, pero las autoridades indican que el foco involucró opciones diplomáticas en medio de acusaciones de narcotráfico. La conversación se produce mientras Estados Unidos despliega fuerzas en Caribe para combatir el tráfico de drogas, con más de 20 buques alcanzados en recientes bombardeos.
- Principales puntos de la convocatoria: posible reunión bilateral sin fecha prevista.
- Participantes: Trump, Maduro y Rubio.
- Contexto: Pressão sanciones militares y económicas contra el régimen de Caracas.
La estructura de la conversación refleja un enfoque doble de Estados Unidos, que combina amenazas y canales de diálogo. Maduro, a su vez, expresó su voluntad de entablar negociaciones directas en una declaración reciente.
Detalles de la conversación revelados
Fuentes conocedoras del asunto confirmaron que la llamada telefónica duró unos 20 minutos y se inició por iniciativa estadounidense. Trump mencionó abiertamente la necesidad de avanzar en temas como la migración y la seguridad regional, según los informes. Rubio, conocido por su postura crítica hacia el gobierno venezolano, reforzó los argumentos sobre la legitimidad del régimen de Maduro.
La ausencia de un calendario para la reunión indica que persisten las diferencias, y Estados Unidos mantiene su demanda de cambios estructurales en Caracas. Analistas señala que esta interacción podría señalar una pausa táctica en las hostilidades, pero sin compromisos formales.
El diálogo tuvo lugar en un momento delicado, poco después del anuncio de una inminente ofensiva terrestre contra las redes de tráfico. Autoridades Los estadounidenses enfatizan que la conversación no cambia la estrategia de contención.

Presión militar sobre Caribe
El Estados Unidos posicionó al portaaviones USS Gerald R. Ford en la región, acompañado por ocho buques de guerra y cazas F-35, como parte del Operação Southern Spear. La movilización Essa tiene como objetivo detener el flujo de droga desde Caribe hacia territorio americano, centrándose en rutas marítimas cercanas a las costas venezolanas.
En acciones recientes, las fuerzas estadounidenses bombardearon embarcaciones sospechosas, lo que provocó al menos 83 muertes, según datos oficiales. Pentágono clasifica estas operaciones como preventivas contra narcoterroristas, sin mencionar directamente objetivos en suelo venezolano.
Trump ha afirmado públicamente que pronto comenzarán las acciones terrestres, calificando el terreno como “más accesible” para las intervenciones. La escalada de Essa ocurre paralelamente a la conversación con Maduro, lo que sugiere una táctica de presión concertada.
- Barcos involucrados: destructores clase USS Gerald R. Ford y Arleigh Burke.
- Aeronaves: F-35 Lightning II y drones de vigilancia.
- Muertes registradas: 83 en 21 ataques a embarcaciones.
Acusaciones contra Cartel de Soles
Departamento de Estado designó a Cartel de Soles como entidad terrorista el lunes, alegando liderazgo directo de Maduro y altos funcionarios militares. El grupo está acusado de coordinar el envío de cocaína a EE.UU. y Europa, en colaboración con otras organizaciones criminales.
Esta clasificación permite ampliar las acciones legales, incluidas la congelación de activos y la prohibición de viajar, que afectan a decenas de personas vinculadas al régimen. El gobierno venezolano rechaza las acusaciones, calificándolas de “invención ridícula” para justificar la interferencia externa.
Los expertos en seguridad señalan que el cartel opera dentro de estructuras estatales, con evidencia de corrupción en puertos y aeropuertos. Estados Unidos estima que el 90% de las drogas incautadas en el sur de Flórida provienen de rutas controladas por este esquema.
A pesar de la reciente conexión, Rubio reiteró que Maduro sigue siendo una figura central en las investigaciones. La medida entra en vigor de inmediato, ampliando las sanciones existentes impuestas desde 2017.
Posición de Maduro en respuesta
Nicolás Maduro afirmó en transmisión estatal el 16 de noviembre que estaba abierto a un encuentro “cara a cara” con Trump, enfatizando la soberanía venezolana. El presidente ordenó ejercicios militares en respuesta a la presencia estadounidense, poniendo a las fuerzas armadas en alerta máxima.
Las autoridades de Caracas acusan a Washington de buscar un cambio de régimen mediante pretextos económicos y militares. Maduro niega cualquier participación en actividades ilícitas y atribuye las acusaciones a una campaña de desinformación.
En una ceremonia destinada a la aviación militar, instruyó a prepararse para la defensa “con serenidad”, sin detalles operativos. La respuesta incluye fortalecer las patrullas costeras y monitorear las rutas aéreas.
El gobierno venezolano convocó embajadas regionales para discutir el impacto de las sanciones, buscando el apoyo de aliados como Rússia y China.
Implicaciones para las relaciones bilaterales
La conversación telefónica introduce un elemento de imprevisibilidad en las relaciones entre Estados Unidos y Venezuela, marcadas por el aislamiento diplomático desde 2019. Trump alterna una retórica agresiva con signos de apertura, como esta llamada, posiblemente para probar concesiones de Maduro.
Los expertos en relaciones internacionales señalan que cualquier encuentro dependería de avances concretos, como la reducción de los flujos migratorios irregulares. Estados Unidos registró más de 200.000 cruces fronterizos desde Venezuela en 2025.
La designación de terrorista complica las negociaciones ya que impone barreras legales a las interacciones directas. Sin embargo, según las fuentes, persisten los canales informales.
Operaciones detalladas contra el narcotráfico
El Operação Southern Spear, lanzado en octubre, integra robótica y sistemas autónomos para la vigilancia marítima, con un coste estimado de 500 millones de dólares anuales. El Comando Sul estadounidense coordina acciones con aliados regionales, centrándose en la inteligencia compartida.
Los ataques a buques se produjeron en aguas internacionales, utilizando misiles Tomahawk desde barcos distantes. Relatórios indican que el 85% del tráfico de drogas en Caribe ha sido desbaratado desde agosto.
- Estrategias empleadas: interceptores Drones y barcos robóticos.
- Aliados involucrados: Colômbia y Panamá en inteligencia.
- Impacto: Redução del 40% en incautaciones de cocaína en puertos americanos.
Pentágono planea extender sus operaciones hasta 2028, y ya tiene contratos de suministros logísticos en vigor.
Perspectivas regionales y económicas
Los países vecinos, como Colômbia y Brasil, siguen con preocupación la situación por temor a la inestabilidad fronteriza. El cierre parcial del espacio aéreo venezolano, anunciado por Trump, afecta las rutas comerciales, con seis aerolíneas cancelando vuelos.
Económicamente, las sanciones impactan las exportaciones de petróleo, principal fuente de ingresos de Caracas, que cayeron un 30% en el último trimestre. Maduro propuso la participación estadounidense en los campos petroleros como gesto de distensión, pero la oferta fue rechazada.
La comunidad internacional, a través de la ONU, insta al diálogo para evitar una escalada, destacando el riesgo humanitario en una región con 7 millones de venezolanos desplazados.