El cometa 3I/Atlas alcanza el perihelio en octubre y revela una composición química del espacio sin precedentes
El cometa interestelar 3I/Atlas alcanzó su máxima aproximación a Sol el 29 de octubre de 2025, aproximadamente a 210 millones de kilómetros de distancia, dentro de la órbita de Marte. El evento permitió a astrónomos de todo el mundo capturar observaciones detalladas de su composición y trayectoria, confirmando su origen en un sistema estelar distante. El objeto viaja a 60 kilómetros por segundo y no representa ningún riesgo para Terra ni para otros planetas en Sistema Solar.
Descoberto el 1 de julio de 2025 por el telescopio ATLAS en Chile, 3I/Atlas es el tercer objeto confirmado que proviene del espacio interestelar. La órbita hiperbólica de Sua lo aleja de Sistema Solar después del perihelio, lo que lo convierte en un visitante único para los investigadores que estudian los procesos de formación de planetas en otras estrellas y la diversidad de cuerpos celestes más allá de nuestra vecindad cósmica.

Descoberta y confirmación rápida de objetos
El telescopio ATLAS detectó inicialmente el cometa como un punto débil entre las constelaciones Serpente y Sagitário. El Observações preliminar de junio de 2025, recuperado de archivos anteriores, confirmó su naturaleza interestelar pocas horas después del análisis. Los aficionados y profesionales del Astrônomos aportaron datos que revelaron una coma marginal y un alargamiento en forma de cola, clasificándolo definitivamente como un cometa.
El 2 de julio, a Centro se le asignó la designación 3I, lo que marcó al objeto como el tercer visitante interestelar registrado en la historia de la astronomía moderna. La rápida confirmación permitió a los observatorios de todo el mundo dirigir sus instrumentos para capturar datos sobre este extraordinario cuerpo celeste.
Composición física y química de Características.
- Se estima que Diâmetro mide hasta 1 kilómetro, más que sus predecesores interestelares conocidos.
- Rico en dióxido de carbono, lo que indica una formación en regiones frías hace miles de millones de años.
- Atividade con chorros de gas observados desde distancias de 6 unidades astronómicas desde Sol.
El Telescópio Espacial Hubble de Observações capturó el 21 de julio un coma en forma de lágrima y un núcleo sólido de hasta 5,6 kilómetros de diámetro. Espectros del Keck II detectó en agosto emisión de níquel sin rastros de hierro, una firma sin precedentes en los cometas conocidos. James Webb Space Telescope identificó la liberación de dióxido de carbono, agua, monóxido de carbono, sulfuro de carbonilo y hielo de agua.
La presencia de vapor de hidroxilo, observado por Swift UVOT en julio y agosto, indica actividad temprana a 6,4 unidades astronómicas de Sol. Los datos de Esses sugieren una edad de entre 3.000 y 11.000 millones de años, posiblemente más antigua que los 4.600 millones de Sistema Solar, lo que refuerza su formación en un entorno extremadamente frío y distante.
Trajetória y futuros enfoques planetarios
La órbita hiperbólica de 3I/Atlas, con una excentricidad superior a 6, lo diferencia de los cometas locales y confirma su origen externo a Sistema Solar. Após perihelio, el objeto se dirige al espacio interestelar, pasando por puntos cercanos a planetas gigantes. Ele se acercó a Marte el 3 de octubre de 2025 a 30 millones de kilómetros, lo que permitió a Trace Gas Orbiter obtener imágenes de Agência Espacial Europeia.
El 3 de noviembre, el cometa pasará a 97 millones de kilómetros de Vênus, y el 16 de marzo de 2026, a 54 millones de kilómetros de Júpiter. La distancia máxima a Terra se producirá el 19 de diciembre de 2025, a unos 270 millones de kilómetros, o 1,8 unidades astronómicas, sin ninguna amenaza de colisión. Los terrestres Telescópios se pierden de vista en octubre debido a la conjunción solar, pero misiones espaciales como SOHO y PUNCH registran datos continuos del objeto.
Comparação con visitantes interestelares anteriores
1I/’Oumuamua, detectado en 2017, tenía una forma alargada como un cigarro, y inicialmente no se detectó actividad cometaria. 2I/Borisov, de 2019, se parecía a los típicos cometas solares, con una coma y una cola evidentes. 3I/Atlas combina un tamaño más grande, una actividad rica en volátiles y una composición anómala, como la extensión anti-pegamento hacia Sol.
Sua tiene una masa estimada de 33 mil millones de toneladas y es el interestelar más grande registrado hasta la fecha. Las variaciones de Essas resaltan la diversidad de restos de sistemas planetarios formativos, expulsados por interacciones gravitacionales en sus regiones de origen. El estudio actual utiliza criterios similares a los de los cometas locales para mapear la química interestelar y ampliar el conocimiento sobre la formación planetaria en otras estrellas.
Futuro de observaciones y perspectivas científicas
Astrônomos predice que 3I/Atlas desaparecerá por debajo de la detección en diciembre de 2025, pero misiones como Juice o Agência Espacial Europeia en noviembre y Juno en marzo de 2026 proporcionarán datos adicionales. El cometa reaparecerá para observaciones en diciembre de 2025, moviéndose a través de Virgem y Leão, con un brillo inferior a magnitud 12. Las sesiones de entrenamiento centradas en objetos Exercícios se llevarán a cabo del 27 de noviembre de 2025 al 27 de enero de 2026 para mejorar los protocolos de observación.
El evento refuerza la necesidad de que las redes de telescopios como ATLAS capturen pases rápidos, estimados en uno por década. Con su brillo actual, el cometa sigue siendo accesible para los telescopios de aficionados hasta su salida de Sistema Solar, ofreciendo una oportunidad única para que investigadores y entusiastas de la astronomía estudien un cuerpo celeste formado en un entorno completamente diferente al nuestro.




