Un terremoto de magnitud 7,8 sacudió el sur de Filipinas el lunes por la mañana. La fuerte sacudida se produjo alrededor de las 7:37 horas, con epicentro en el mar cerca de la provincia de Sarangani, en la región de Mindanao. El temblor provocó el derrumbe de edificios y deslizamientos de tierra. Las autoridades han confirmado hasta el momento al menos 41 muertes y más de 450 heridos. Miles de personas quedaron sin hogar. Los equipos de socorro trabajan en medio de desafíos logísticos.
Las constantes réplicas complican el trabajo de los rescatistas. En la provincia de Sarangani, una de las más afectadas, a algunas zonas sólo se puede llegar en helicóptero. El jefe de Defensa Civil regional, Rodrigo Sosmena, destacó la necesaria cautela. Después del sismo principal se produjeron varias réplicas fuertes. En las horas siguientes se registraron cientos de pequeños temblores.
Se derrumban edificios en General Santos y Glan
La ciudad de General Santos registró daños importantes. Un centro comercial se derrumbó sobre sí mismo, según vídeos verificados. Los expertos en seguridad utilizan perros rastreadores para buscar supervivientes entre los escombros de un supermercado. Dos empleados siguen desaparecidos en el lugar. En un hotel junto al mar, los guardacostas buscan a otras dos personas que cayeron al agua.
En Glan, un deslizamiento de tierra sepultó viviendas y provocó al menos 13 muertes. Más de 60 pacientes del hospital fueron trasladados al exterior. El edificio sufrió daños estructurales que impiden su uso seguro. Las autoridades municipales ordenaron la evacuación para evitar riesgos adicionales durante las réplicas.
Los heridos reciben atención al aire libre
Cientos de heridos fueron atendidos en hospitales improvisados. Las imágenes muestran a los pacientes acostados afuera, expuestos al calor, mientras se evalúan las estructuras internas. En General Santos, los equipos médicos trabajan en condiciones precarias. El número de heridos supera los 450, según las agencias de gestión de catástrofes. Muchos sufrieron lesiones al salir corriendo de los edificios o por la caída de objetos.
- Varios colegios suspendieron clases el primer día del año escolar
- Los cortes de energía afectaron a decenas de municipios de Mindanao
- Se emitieron y luego cancelaron alertas de tsunami en la región sur
- Se registraron pequeñas olas en algunas costas
- También se produjeron evacuaciones preventivas en la vecina Indonesia.
Las réplicas y el acceso dificultan las búsquedas
Desde el temblor inicial se han sentido más de mil réplicas. El más fuerte registró magnitud 6,5. Esto provocó pausas en las operaciones de rescate durante la noche. En Sarangani, el terreno accidentado y los deslizamientos de tierra bloquean las carreteras. Los helicópteros transportan suministros y tripulaciones. El presidente Ferdinand Marcos Jr. asistió a una reunión de situación en el palacio presidencial.
Los residentes reportan pánico durante el temblor. Muchos pasaron la noche al aire libre por temor a un mayor derrumbe. Las autoridades piden a la población seguir las indicaciones oficiales y evitar las zonas dañadas. El número de víctimas aún podría aumentar a medida que avance la búsqueda. Cuatro personas siguen desaparecidas en distintos puntos.
Destrucción de estructuras comerciales y residenciales.
Un restaurante de una cadena de comida rápida colapsó parcialmente en General Santos. La policía rodeó la zona poco después del incidente. Otros establecimientos comerciales, escuelas y viviendas también reportaron daños. Las evaluaciones preliminares apuntan a decenas de edificios comprometidos. La red eléctrica sufrió interrupciones en varias provincias. Los equipos técnicos trabajan para restablecer el suministro.
El terremoto ocurrió en una zona de subducción activa. Los expertos indican que la región es propensa a fuertes eventos sísmicos. Este fue el más intenso que afectó al país desde 1990. Las autoridades activaron planes de contingencia en múltiples regiones. Se puede solicitar apoyo internacional si las necesidades aumentan.
Los desplazados buscan refugio temporal
Miles de familias abandonaron sus hogares. Se instalaron refugios temporales en zonas seguras. Comenzaron a llegar donaciones de alimentos, agua y material de primeros auxilios. Las organizaciones locales coordinan la distribución. En General Santos, hoteles e iglesias sirven como puntos de apoyo a los desplazados. La atención se centra ahora en garantizar las condiciones mínimas para las próximas noches.
Continúan las operaciones de rescate con prioridad para los lugares de mayor riesgo. Perros de búsqueda y equipo pesado ayudan en el trabajo. Cada réplica genera una nueva alerta entre los equipos. Las autoridades refuerzan el pedido de paciencia de la población mientras evalúan la magnitud total de los daños.