Israel llevó a cabo este martes (9) un nuevo ataque aéreo contra el Líbano, alcanzando la histórica ciudad de Tiro, en el sur del país. El bombardeo dejó al menos ocho muertos, según el Ministerio de Salud libanés, y provocó la huida de miles de residentes.
La ofensiva se produjo un día después de que Israel e Irán suspendieran los ataques mutuos, respondiendo a un llamado del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. A pesar de la pausa en los enfrentamientos directos con Teherán, continuaron las operaciones israelíes en el Líbano.
El objetivo eran las afueras orientales de Tiro. Un misil impactó en una zona residencial, generando pánico en la ciudad de origen fenicio, con alrededor de 4.000 años de historia y conocida por su patrimonio cultural.
Evacuación masiva y riesgo de una mayor escalada
Las autoridades israelíes emitieron una orden de evacuación para toda la ciudad de Tiro, incluido el histórico barrio cristiano. Se recomendó a los residentes que se dirigieran al norte del río Zahrani. Miles de personas abandonaron sus hogares en medio de humo y explosiones visibles desde la playa.
Irán había advertido que respondería a cualquier nueva ofensiva israelí contra Beirut o el sur del Líbano. Teherán acusa a Israel de romper la tregua al llevar a cabo ataques en el Líbano.

Contexto de la frágil tregua
El domingo (7), Irán lanzó ataques contra Israel en respuesta a los recientes bombardeos en el Líbano. Israel respondió atacando objetivos en territorio iraní, incluido Teherán. Trump intervino con un llamado público para el fin inmediato del “tiroteo”.
El lunes (8), ambas partes anunciaron la suspensión de los ataques mutuos. Las fuentes indican que la decisión israelí de dejar de bombardear Irán se produjo después de una conversación entre Netanyahu y Trump. Sin embargo, Israel dejó claro que las operaciones contra Hezbollah en el Líbano continuarían con toda su fuerza.
El primer ministro Benjamín Netanyahu enfatizó que cualquier nuevo ataque iraní contra territorio israelí sería respondido “con la fuerza”. Los informes indican que los bombardeos en el sur del Líbano y las posibles acciones en Beirut dependen del comportamiento de Hezbollah.
¿Qué cambios en la práctica?
El ataque a Tiro pone a prueba los límites de la tregua mediada por Estados Unidos y aumenta el riesgo de que se vuelva a una escalada total en Oriente Medio. Con más de un millón de personas desplazadas en el Líbano por la guerra contra Hezbolá, el nuevo bombardeo empeora la crisis humanitaria y ejerce presión sobre negociaciones diplomáticas más amplias.