Los investigadores ofrecen la posibilidad de pasar un mes en los Alpes italianos con todos los gastos cubiertos y una remuneración de 400 euros, el equivalente a unos 2.400 reales a precios actuales. La oportunidad es parte de un estudio científico dirigido por Eurac Research que investiga cómo la vida en altitudes medias afecta la salud humana.
Cabe señalar que la propuesta no consiste en tomarse unas vacaciones en la montaña. Durante el período de estudio, los participantes deben mantener sus rutinas habituales de trabajo o estudio de forma remota.
Según la información disponible, la investigación se llevará a cabo en el refugio Nino Corsi, situado en el corazón del Parque Nacional Stelvio, en la región de Tirol del Sur. Los voluntarios permanecerán allí durante cuatro semanas, a una altitud de entre 2.000 y 2.500 metros sobre el nivel del mar. Durante este período, un equipo de expertos monitoreará diversos aspectos relacionados con el bienestar físico, como la presión arterial, el metabolismo y la calidad del sueño.
Según los responsables del proyecto, estudios preliminares indican que las estancias temporales en estas altitudes pueden aportar beneficios para el metabolismo y la salud cardiovascular. Este enfoque ayuda a llenar un vacío importante, ya que la mayoría de las investigaciones anteriores se centran en altitudes extremas, por encima de los 2.500 metros, mientras que millones de personas viven en altitudes moderadas o las visitan regularmente.
El proyecto se llama MAHE (Moderate Altitude Healthy Exposure, o “Exposición saludable en altitudes moderadas”, en traducción libre) y está previsto que se lleve a cabo entre agosto y septiembre de este año.
¿Quién puede participar en el estudio?
Según la información difundida, el estudio está abierto a hombres y mujeres de entre 18 y 40 años que vivan al nivel del mar. Quedan excluidos fumadores, deportistas de alto rendimiento y personas con enfermedades preexistentes.