Kim Kardashian llamó la atención en Mónaco cuando posó en una lancha rápida con un vestido escotado de Gucci que dejaba al descubierto un tanga con incrustaciones de cristales de la misma marca. La empresaria, de 45 años, viajó hasta el Principado para acompañar a su novio, el piloto Lewis Hamilton, de 41 años, en el Gran Premio de Mónaco de Fórmula 1.
La pareja anunció públicamente su relación hace unos días, con una foto en Instagram. La presencia de Kim en el paddock marcó su debut como acompañante en una carrera de F1, junto a su hermana Khloé Kardashian.
Lewis Hamilton sube al podio en una carrera caótica
El domingo (8), Hamilton terminó segundo en el GP de Mónaco, detrás de Kimi Antonelli. El piloto de Ferrari celebró el resultado con un efusivo abrazo a su novia nada más bajarse del coche. El sábado, las hermanas Kardashian siguieron las eliminatorias.
La carrera estuvo marcada por incidentes, banderas rojas y múltiples abandonos, que exigieron habilidad por parte de los pilotos en las estrechas calles de Montecarlo. Hamilton anotó puntos importantes esta temporada vistiendo los colores de Ferrari.
Look atrevido para la celebración posterior a la carrera
El lunes por la noche (8), con el podio ya garantizado, Kim disfrutó de un paseo en lancha rápida luciendo un modelo brillante, escotado en la espalda y con un diseño que dejaba al descubierto el tanga de Gucci. Al ver a los paparazzi, saludó a las cámaras mientras navegaba por la costa. El look forma parte de la colección Cruise de Gucci y ya había sido usado por Kate Moss en un desfile de moda.
Durante el fin de semana, Kim lució otros looks de Gucci, incluido un conjunto de cuero negro a su llegada y un vestido asimétrico color nude para el domingo. La familia Kardashian refuerza la tendencia de las WAG (esposas y novias de deportistas) que utilizan la F1 como escenario de moda de alto impacto.
Relación en evidencia
Kim y Hamilton intercambiaron interacciones en las redes y fueron vistos juntos en eventos como Coachella desde abril. La relación ganó visibilidad con el viaje romántico y profesional a Mónaco, uno de los circuitos con más glamour del calendario de la F1.
El fin de semana combina el universo del lujo, la velocidad y la moda, con Kim consolidando su presencia en un ambiente tradicionalmente dominado por otros estilos.