El Atlético de Madrid rechazó una propuesta oficial del Real Madrid por Julián Álvarez. La oferta, enviada en este mercado de fichajes, fue rechazada por el club colchonero, que no tiene intención de traspasar a su principal delantero con el rival madrileño.
El nombre de Julián Álvarez ha cobrado fuerza en los últimos días tras la reelección de Florentino Pérez. El presidente del Real Madrid prometió una inversión récord, del orden de 150 millones de euros, para fichar a un gran nombre. Álvarez, de 26 años, se perfilaba como uno de los objetivos viables para reforzar el ataque merengue junto a Mbappé y Vinícius Júnior.

El argentino juega en el Atlético desde 2024, cuando fue fichado por unos 75 millones de euros fijos, con variables. Durante la temporada se consagró como un jugador clave, con impresionantes cifras de goles y asistencias. Su contrato se extiende hasta 2030 e incluye una elevada multa por rescisión, lo que refuerza la firme posición del club.
La rivalidad entre los dos equipos madrileños complica enormemente cualquier acuerdo. El Atlético suele resistirse a las ventas directas al Real Madrid, priorizando mantener competitiva la plantilla en el derbi. Fuentes cercanas indican que el club colchonero sólo consideraría propuestas muy por encima del valor de mercado, pero la negativa inicial señala que la operación es prácticamente inviable por ahora.
Otros clubes europeos siguen en el radar. Barcelona es el destino preferido del jugador, con informes de contactos y una oferta anterior de 100 millones de euros también rechazada. Arsenal y PSG ya han mostrado interés en otras ocasiones, pero Álvarez priorizaría el proyecto catalán.
El agente Fernando Hidalgo negó, en declaraciones recientes, contactos formales con el Real Madrid, lo que contrasta con los avances de la propuesta oficial ahora confirmada. Para el Real, el perfil polivalente de Álvarez, rematador, trabajador y con experiencia en ganar títulos con Argentina, sería un refuerzo de alto nivel.
El mercado de fichajes sigue abierto. La decisión del Atlético refuerza su postura de no facilitar las salidas de rivales directos, ni siquiera ante ofertas millonarias.