El presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, cumplió rápidamente una promesa de campaña. Dos días después de su reelección, el club merengue hizo una propuesta formal de 150 millones de euros (unos 900 millones de reales) al Atlético de Madrid por el delantero argentino Julián Álvarez.
El Real Madrid anunció la oferta a través de un comunicado oficial en la página web del club este martes (9). La cantidad supone el doble de lo que pagó el Atlético al Manchester City en 2024, cuando fichó al jugador por 75 millones de euros.
El Atlético de Madrid respondió en la misma línea que la Real, agradeciendo la propuesta realizada en el marco de las “buenas relaciones” entre los clubes, pero rechazándola inmediatamente. Los colchoneros citaron la cláusula de rescisión del delantero, valorada en unos 500 millones de euros.
La promesa de campaña se convierte en oferta oficial
Durante la campaña de reelección, Pérez había garantizado, sin dar nombres, el fichaje de un jugador de gran nivel valorado en 150 millones de euros. La elección de Julián Álvarez sorprendió a parte de la prensa, pero encaja en el perfil de un delantero polivalente, campeón del mundo y con buen desempeño reciente.
Álvarez, de 26 años, vive un momento de importante agradecimiento. En dos temporadas en el Atlético, su precio de mercado prácticamente se duplicó, lo que refleja regularidad en La Liga y en la selección argentina, donde está enfocado en defender el título mundial.
Feroz rivalidad e impacto en el mercado.
La medida pone de relieve la rivalidad histórica entre Real y Atlético, que dificulta los traspasos directos entre ambos clubes. El Atlético mantiene al jugador bajo contrato hasta 2030 y ya ha tratado con desdén otras encuestas, incluida la del Barcelona.
Para el Real Madrid, la propuesta señala la intención de reforzar el ataque con un nombre joven contrastado en las grandes competiciones. Aún con la negativa, la acción pública eleva el estatus de Álvarez en el mercado y presiona al Atlético para reforzar su permanencia.
Julián Álvarez acumula títulos importantes en su carrera, incluido el Mundial 2022 con Argentina. Su versatilidad como delantero centro o segundo delantero lo convierte en una pieza codiciada por los gigantes europeos.