Los jugadores de la selección iraní de fútbol llegaron al campamento base del Mundial con un broche que rinde homenaje a las víctimas de un bombardeo realizado por Estados Unidos contra una escuela en el sur de Irán, durante los enfrentamientos en Oriente Medio.
El accesorio apareció adherido a las chaquetas de los atletas y otros miembros de la delegación iraní cuando desembarcaron en el aeropuerto de Tijuana, México, ciudad que servirá como lugar de reunión del equipo durante el torneo.
El número “#168” estampado en el broche se refiere al número de personas muertas en el ataque a la escuela de Minab. La mayoría de las víctimas eran niños, según informes sobre el incidente.
La selección iraní disputará los tres partidos de la fase de grupos en suelo norteamericano, con fechas entre el 15 y 26 de junio. Están programados dos partidos para Los Ángeles y uno para Seattle. Según la administración Trump, los miembros de la delegación iraní pueden ingresar a Estados Unidos hasta 36 horas antes de cada partido.

Las encuestas de la prensa estadounidense indicaron que el ejército estadounidense asumió la responsabilidad del bombardeo de la escuela. El error se habría producido por información errónea de inteligencia, que apuntaba a una base militar en el lugar. El caso aumentó la presión sobre el presidente Trump y llevó al gobierno iraní a presentar cargos de genocidio ante la ONU.
La guerra entre Estados Unidos e Irán en Oriente Medio continúa, pero desde principios de abril hay un alto el fuego. Incluso con relaciones diplomáticas delicadas, surgieron nuevas fricciones en vísperas del Mundial. La federación de fútbol de Irán acusó a Estados Unidos de cancelar, en el último minuto, las entradas destinadas a los aficionados iraníes para el torneo. La Casa Blanca optó por no comentar sobre la denuncia.