Simone Biles enfrentó un grave problema de salud a principios de esta semana. La gimnasta olímpica, una de las más condecoradas de la historia, fue hospitalizada mientras su esposo, el jugador de la NFL Jonathan Owens, viajaba a compromisos con los Indianapolis Colts.
La estadounidense de 29 años compartió lo sucedido en Instagram Stories el sábado 6 de junio. Publicó una imagen de su muñeca con varias pulseras de identificación del hospital y describió el episodio como una de las experiencias más aterradoras de su vida. “Normalmente no comparto cosas como esta porque valoro la privacidad, pero casi morir no estaba en mis planes a principios de esta semana”, escribió.
Biles también mostró una foto en la cama con los perros y un registro de una frecuencia cardíaca elevada, alcanzando 126 latidos por minuto en reposo, un valor muy por encima de lo normal para un atleta de élite. Dijo que desde entonces se encuentra descansando y agradeció el apoyo de su círculo cercano quienes le enviaron mensajes, visitas y flores.
El episodio ocurrió mientras Jonathan Owens participaba en actividades de entrenamiento del equipo en Indianápolis. Biles no detalló la causa exacta del problema de salud e indicó que podría explicarlo más. Hasta la fecha no hay información oficial sobre el diagnóstico.
Historia de superación de la gimnasta.
La gimnasta ha abordado públicamente problemas de salud y presión mental. En los Juegos Olímpicos de Tokio de 2021 se enfrentó a los “twisties”, un bloqueo que afecta la percepción del cuerpo en el aire, y se retiró de varios eventos para priorizar su bienestar. El caso abrió debates globales sobre la salud mental en el deporte.
Después, Biles regresó con fuerza a los Juegos Olímpicos de París 2024, ganando más medallas y consolidándose como la estadounidense más condecorada en este deporte. Actualmente, equilibra su vida posterior a la competencia con su matrimonio y la carrera de su esposo en la NFL.
Lo que revela el susto
Casos como este llaman la atención sobre la vulnerabilidad del cuerpo incluso de los atletas en su apogeo o en transición profesional. Las gimnastas tienen años de exigencias físicas extremas y las emergencias inesperadas sirven como recordatorio de que el control constante de la salud sigue siendo esencial fuera de la competición.
Biles ha sido elogiada por fans, deportistas y seguidores por compartir el momento con transparencia, reforzando la importancia de pedir ayuda y valorar el descanso.