México presentó el Olinia Uno, el primer vehículo eléctrico desarrollado en el país con un precio inferior a los 9.000 dólares. La iniciativa representa un importante giro para la industria automotriz mexicana, que tradicionalmente actúa como centro de ensamblaje para grandes fabricantes extranjeros.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, se puso al volante de un vehículo eléctrico Olinia durante el acto de presentación del prototipo.
Recientemente, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, presentó el primer prototipo de vehículo eléctrico del país, el Olinia Uno, dando un paso hacia la independencia tecnológica. Con un atractivo precio inferior a los 9.000 dólares y especificaciones orientadas a las exigencias prácticas del transporte urbano, el modelo va más allá de un simple automóvil y busca cambiar el escenario de la industria automotriz mexicana, reduciendo la dependencia de las automotrices extranjeras que dominan el segmento de vehículos eléctricos en el mercado local.

La presentación del prototipo el pasado 7 de junio marcó un hito para la economía mexicana y el sector automotriz. Olinia Uno no es sólo un producto comercial, sino un símbolo de avance en las capacidades de investigación, desarrollo y fabricación del país. El proyecto es resultado de la colaboración entre instituciones académicas y de investigación, como la Universidad Politécnica Nacional de México (TecNM), el Instituto Politécnico Nacional (IPN) y centros vinculados a la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, con el apoyo de la Embajada de China.
En su discurso en el acto de lanzamiento, la presidenta Claudia Sheinbaum destacó la relevancia del proyecto como respuesta a visiones que subestiman el potencial tecnológico de México. “Se ha dicho que la innovación era cosa de otros países, que México nació simplemente como una ensambladora y que nuestro papel era aceptar tecnología, no desarrollarla; aceptar ideas, no crearlas. Pero eso es completamente falso”, afirmó.