En vísperas del debut de la selección brasileña en el ciclo mundialista 2026, el portero Alisson Becker destacó la importancia de una mentalidad defensiva implacable para alcanzar el éxito. El jugador del Liverpool expresó su descontento personal por encajar goles y destacó que un equipo con ambiciones de título debe cultivar una profunda aversión a ser filtrado por sus oponentes.
La afirmación del arquero llega en un momento en el que el equipo dirigido por Carlo Ancelotti ha mostrado debilidades defensivas, habiendo encajado goles en los cuatro amistosos disputados en 2026. Esta preocupación cobra aún más relevancia teniendo en cuenta el formato de tiro corto del Mundial, donde cada error puede ser decisivo para mantenerse en la competición.

Mejorar la defensa para una competencia decisiva
La selección brasileña, que jugará su primer partido del nuevo ciclo este sábado (11) contra Marruecos, en Nueva Jersey, busca solidificar su retaguardia. Alisson reconoció los fallos de los partidos anteriores y mencionó que al menos dos de los goles encajados fueron “completamente evitables”. Sin embargo, ve estos tropiezos como oportunidades cruciales para aprender y adaptarse antes del torneo más importante.
La fase de preparación es esencial para identificar y corregir las debilidades. El portero subrayó que la atención a los detalles defensivos se maximiza cuando un error deriva directamente en gol, sirviendo de aviso al equipo. El objetivo es construir una defensa sólida y cohesiva, con todos los jugadores comprometidos a evitar que el oponente cree oportunidades claras.
El legado de Carlo Ancelotti en la mentalidad del equipo
La llegada de Carlo Ancelotti al cargo de entrenador de la Seleção, después de un ciclo turbulento, trajo un nuevo ambiente al grupo. Alisson destacó la llamativa presencia del técnico italiano y su capacidad para establecer un ambiente centrado en realizar el trabajo, libre de polémicas.
La experiencia de Ancelotti en clubes europeos de alto nivel, donde la disciplina táctica y la solidez defensiva son pilares, es un factor determinante en la transformación pretendida. El técnico, conocido por formar equipos que ‘saben sufrir’ en el campo y defenderse con organización, busca inculcar esta filosofía en la selección brasileña. Este cambio cultural, defendido por Alisson, es fundamental para que Brasil no sólo gane, sino también minimice las vulnerabilidades que le costaron en ediciones anteriores del Mundial, como la derrota ante Bélgica en 2018 o los penaltis ante Croacia en 2022.
Alisson celebra un hito personal en los Mundiales
Además de las cuestiones tácticas, Alisson celebró un importante hito personal en su carrera. El portero de 33 años se convertirá en el guardameta brasileño con más participaciones en Mundiales, alcanzando la tercera edición. Expresó un inmenso orgullo de estar a la par de íconos como Taffarel, su ídolo de la infancia, y Gylmar dos Santos Neves, dos veces campeón del mundo.
Calificó como un “honor y un privilegio” el sentimiento de estar junto a estos gigantes de la historia del fútbol brasileño. Sin embargo, el principal objetivo de Alisson no es sólo el récord individual, sino unirse al grupo de los campeones del mundo, que es el principal objetivo de los 26 jugadores convocados.
Puntos principales de la carrera de Alisson:
- Tercera participación en Mundiales, igualando a Taffarel y Gylmar.
- Concéntrate en ganar el título mundial con la selección nacional.
- Gran crítico de sí mismo, busca constantemente la mejora técnica y psicológica.
- Juega en el Liverpool, donde también es un referente en el alto rendimiento.
Lecciones del pasado y enfoque en el futuro
Consultado sobre las críticas y exigencias recibidas a lo largo del último ciclo y cómo afrontarlas, Alisson afirmó que las valoraciones son “naturales” para quienes visten la camiseta de la selección brasileña. Destacó que es su mayor crítico y que las frustraciones del pasado, como la eliminación en Mundiales anteriores, le sirven de aprendizaje para seguir adelante.
El portero reiteró que el fútbol requiere resiliencia y capacidad de no pensar en las derrotas, sino de aprender de ellas. Con la experiencia de 2018 y 2022, el equipo, y en particular los jugadores más experimentados como Alisson, tienen la oportunidad de aplicar estas lecciones para construir un camino más sólido hacia el título en el Mundial de 2026.