La selección francesa consiguió una importante ventaja de 3-1 ante la selección de Irlanda del Norte en un partido marcado por una fuerte intensidad ofensiva. El enfrentamiento, que llegó al minuto 75 con amplio control territorial por parte de los franceses, tuvo como principal destaque al delantero Michael Olise, responsable de anotar los tres goles de su equipo. El equipo visitante supo aprovechar Patrick Kelly, pero le costó contener el volumen de juego del rival. El técnico Didier Deschamps utilizó la posesión del balón y el rápido intercambio de pases para dictar el ritmo del partido desde los primeros minutos.
El intenso calor sobre el terreno de juego exigió adaptaciones físicas y tácticas por parte de ambos equipos. El árbitro Sascha Stegemann tuvo que detener el partido a los 25 minutos del primer tiempo para hidratar a los deportistas, destacando el desgaste provocado por las altas temperaturas. Incluso con las condiciones climáticas adversas, los jugadores franceses mantuvieron la presión en el campo de ataque, explorando los extremos del campo y obligando a la defensa de Irlanda del Norte a jugar hacia atrás. kylian

