La recuperación de Neymar ha sido seguida de cerca cada día por el comité técnico de la selección brasileña. El escenario más probable ahora indica que el número 10 debería volver a estar a disposición del técnico Carlo Ancelotti para el choque contra Haití, previsto para el 19 de junio en Filadelfia.
El atacante continúa tratamiento por una lesión en el gemelo derecho. Parece prácticamente descartado para el debut de Brasil en el Mundial, este sábado (13), contra Marruecos, en el MetLife Stadium de Nueva Jersey.
Internamente, sin embargo, el equipo valora positivamente el progreso del jugador. En un escenario más optimista, Neymar todavía podría entrar en la lista para el partido inicial y aparecer al menos como alternativa en el banquillo. La chance, sin embargo, recibe un tratamiento cauteloso y depende de su rendimiento físico en los próximos días.
La tendencia más concreta, según fuentes cercanas a la vida cotidiana de la Seleção, apunta a una vuelta en el segundo partido del torneo de Brasil. El plan actual determina que Neymar seguirá progresando paulatinamente en sus actividades hasta reintegrarse a la plantilla en plenas condiciones para rendir.
La semana pasada, nuevas pruebas realizadas por el departamento médico indicaron que la lesión estaba mejorando según el calendario previsto, sin complicaciones. Este análisis aumentó la confianza del cuerpo técnico en que el deportista puede contribuir incluso en la fase de grupos.
Por esta razón, la hipótesis del corte no está incluida en los cálculos de la Selección en este momento. La permanencia de Neymar en la plantilla es vista con naturalidad por la delegación, que cuenta con su experiencia y poder de liderazgo durante toda la competición.
Sin el dorsal 10, Ancelotti organiza el equipo para el duelo inaugural contra Marruecos. La idea es reevaluar diariamente el estado del atacante hasta que tenga autorización para entrenar con balón y luego disputar partidos oficiales.

