Las mujeres dedicadas al entrenamiento regular, que siguen una dieta equilibrada y mantienen un estilo de vida ampliamente considerado saludable, suelen enfrentarse a la frustración de observar la presencia de celulitis. En un escenario social donde la cultura fitness se intensifica a través de las plataformas digitales, estas ondas en la piel muchas veces se atribuyen erróneamente a la falta de disciplina, ignorando que su manifestación no depende únicamente del peso, el ejercicio o la dieta.
El doctor Roberto Chacur, reconocido experto en estética corporal y creador del protocolo GoldIncision, tratamiento anticelulítico premiado internacionalmente, destaca que esta conexión entre celulitis y falta de dedicación es un error persistente. Señala que la idea de un cuerpo activo sin celulitis puede generar un sentimiento de culpa injustificado en los pacientes.
“La celulitis no se limita a la acumulación de grasa, la falta de entrenamiento o el abandono del cuerpo. Implica una interacción compleja de cambios estructurales en la piel, predisposiciones genéticas, fluctuaciones hormonales, problemas circulatorios y las características únicas de cada tejido”, explica Chacur. Añade que una mujer puede tener una rutina diaria de ejercicio, una dieta estricta, ser delgada y musculosa y aun así desarrollar celulitis, lo que hace que el cargo de “disciplina” sea técnicamente incorrecto y bastante injusto.
Esta percepción está muy influenciada por la forma en que se presentan los cuerpos en las redes sociales. Imágenes cuidadosamente iluminadas, poses estratégicas, el uso de filtros y ediciones digitales promueven un ideal de piel siempre suave y uniforme, que rara vez refleja la realidad. Esta discrepancia contribuye significativamente a la angustia de las mujeres que, a pesar de adoptar hábitos saludables, siguen notando irregularidades en su piel.
A pesar de los numerosos beneficios que aporta la actividad física, como la mejora de la circulación y la tonificación muscular, esta no actúa de forma aislada sobre todos los factores implicados en el origen de la celulitis, como observa Chacur.
“Hacer ejercicio es fundamental, pero no podemos sostener la idea de que las sentadillas, las dietas restrictivas o la pérdida de peso solucionarán todos los casos de celulitis”, apunta el especialista. Destaca que la celulitis tiene distintos grados, distintas causas y distintos patrones. Hay pacientes con un excelente historial deportivo que aún presentan irregularidades porque el problema también radica en la estructura del tejido, la retracción de la piel y otros elementos que el entrenamiento por sí solo no puede corregir.
Para el médico, la raíz de la desinformación está en la interpretación social de la celulitis. Reforza que la condición es multifactorial y requiere una evaluación individualizada, considerando aspectos como la gravedad de la condición, la calidad de la piel, la historia hormonal, los hábitos de vida y las propias expectativas del paciente.
“La presencia de celulitis no determina si una mujer es disciplinada, sana o activa. Es una condición que debe ser evaluada cuidadosamente, ya que cada organismo reacciona de manera diferente”, concluye Chacur. Finaliza destacando que cualquier tratamiento debe respetar los límites, las posibilidades y el enfoque más adecuado a cada situación.

