El Telescopio Euclid captura una imagen sin precedentes del bulbo galáctico de la Vía Láctea con más de 60 millones de estrellas

Telescópio Euclid - Divulgação/ESA

Telescópio Euclid - Divulgação/ESA

Recientemente, la Agencia Espacial Europea (ESA) presentó la fotografía más completa y detallada del núcleo de la Vía Láctea, capturada en luz visible.

Esta representación visual, obtenida por el telescopio espacial Euclid, destaca una densidad de más de 60 millones de estrellas, ubicadas en la región conocida como bulbo galáctico, que constituye el centro luminoso de nuestra galaxia, junto con nebulosas y formaciones estelares.

Esta imagen fue obtenida en marzo de 2025, luego de aproximadamente 26 horas de observación continua, siendo el producto final de la combinación de nueve registros diferentes.

La amplitud de cada segmento individual excede la superficie observable de la Luna llena. A modo de comparación, un gran telescopio terrestre requeriría alrededor de 2.000 horas de trabajo para documentar la misma zona celeste.

Diseñado originalmente para investigar la materia oscura invisible y los elementos energéticos que prevalecen en el universo, el Telescopio Euclid generalmente dirige su observación hacia galaxias remotas.

Sin embargo, a petición específica de los científicos, el equipo centró su atención en las proximidades de nuestro sistema. Un diferenciador significativo de Euclides es su capacidad para distinguir estrellas aisladas, incluso en áreas extremadamente pobladas, sin verse comprometida por la intensidad de la luz.

Este detalle es de gran valor para la comunidad científica. La imagen en cuestión tiene el potencial de ayudar en el descubrimiento y análisis de planetas que giran alrededor de otras estrellas, los llamados exoplanetas, utilizando una metodología conocida como microlente gravitacional.

Este proceso se produce cuando una estrella, en su movimiento, se posiciona frente a una estrella más lejana, actuando como una especie de lupa que amplifica la luminosidad del objeto estelar más lejano.

Si hay un planeta orbitando la estrella más cercana, su fuerza gravitacional genera una ligera variación adicional en la intensidad luminosa, y es este mínimo cambio el que revela su existencia.

“En las últimas dos décadas, se han identificado aproximadamente 300 exoplanetas utilizando esta misma técnica, todos a través de observatorios terrestres y siempre en dirección a la parte central de nuestra galaxia. La nueva fotografía de Euclides, a su vez, abarca 51 sistemas planetarios ya catalogados y será crucial para la investigación de muchos otros que aún están por descubrir”, afirmó Jean-Philippe Beaulieu, investigador del Instituto de Astrofísica de París y de la Universidad de Tasmania, y uno de los Coordinadores del proyecto Euclides.

Un solo registro, realizado en un solo día, no es suficiente para identificar nuevos planetas, ya que la detección requiere monitorear las estrellas durante un período superior a 20 días.

Sin embargo, la fotografía cumple la función de registro inicial, documentando la ubicación precisa de las estrellas antes de cualquier alineación. Esto lo establece como un marco temporal fundamental para futuros esfuerzos espaciales, como la misión del telescopio romano de la NASA.

De esta forma será posible confirmar la presencia de planetas y determinar sus respectivas masas. Este enfoque es particularmente eficaz para localizar mundos helados lejos de sus estrellas anfitrionas.

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