Un cuerpo rocoso de grandes proporciones pasará cerca de nuestro planeta el próximo sábado (27). La Agencia Espacial Europea (ESA) informa que el objeto celeste se puede ver con la ayuda de pequeños telescopios o incluso binoculares.
La organización espacial destacó que el asteroide, descubierto en julio de 1997 y catalogado como (152637) 1997 NC1, no presenta ningún riesgo de colisión con la Tierra.
Juan Luis Cano, de la Oficina de Defensa Planetaria de la ESA, afirmó que “el acercamiento de un objeto de este tamaño a la Tierra sólo se produce cada pocos años”. También destacó que la presencia de una Luna brillante y cercana podría dificultar la observación en el punto más cercano al asteroide.
Según datos de la ESA, el asteroide tiene un diámetro estimado de entre 750 y 1650 metros, en base a su capacidad para reflejar la luz solar (que varía entre el 5% y el 25%). Sin embargo, otras fuentes indican que esta reflectividad puede llegar hasta el 60%, lo que indicaría un tamaño posiblemente menor al calculado inicialmente.
La agencia espacial detalla que el encuentro con la Tierra está previsto para las 8h14, hora de Brasilia. En ese momento, el asteroide estará a una distancia equivalente a 6,66 veces la separación entre la Tierra y la Luna, es decir, más de 2,5 millones de kilómetros.
Comprender la naturaleza y clasificación de un asteroide.
Los asteroides son cuerpos celestes compuestos en su mayoría de roca o metal, generalmente de pequeño tamaño. Se encuentran principalmente en el cinturón de asteroides, entre las órbitas de Marte y Júpiter, aunque algunos pueden acercarse o incluso cruzar la órbita de la Tierra. Por definición, su diámetro es superior al metro.
Las rocas espaciales más pequeñas que los asteroides se clasifican como meteoroides, que se convierten en meteoritos cuando ingresan a la atmósfera terrestre. Por otro lado, los asteroides con suficiente masa como para adquirir forma esférica debido a su propia gravedad se denominan planetas enanos, siendo Plutón un ejemplo notable.
Estos cuerpos rocosos conservan los materiales originales que formaron los planetas de nuestro Sistema Solar. A diferencia de las rocas de la Tierra, que han sido modificadas por procesos geológicos y erosión a lo largo de eones, los asteroides permanecen en su estado prístino.
Vigilancia de objetos espaciales con riesgo potencial
Hay un motivo adicional para profundizar en el conocimiento sobre los asteroides, y también los cometas: la proximidad que pueden alcanzar con relación a la Tierra. Estos objetos, designados como Objetos Cercanos a la Tierra (NEO), tienen entre 3 metros y 40 kilómetros de diámetro y son monitoreados continuamente por el Centro de Estudios de Objetos Cercanos a la Tierra, de la NASA (agencia espacial de Estados Unidos). Sus órbitas, alargadas o elípticas, les permiten alejarse hasta 195 millones de kilómetros del Sol, pero también los acercan peligrosamente a nuestro planeta. Aunque la posibilidad de una colisión importante se considera relativamente baja, el impacto potencialmente devastador de estos cuerpos justifica un seguimiento constante.

