Ballena fin embarazada encontrada muerta en un barco de Royal Caribbean; Los ambientalistas exigen reducción de velocidad.

Navio da Royal Caribbean

Navio da Royal Caribbean - NANCY PAUWELS/Istockphoto.com

Un barco de Royal Caribbean International llegó a Alaska con una ballena de aleta, una especie en peligro de extinción, muerta pegada a su proa. El incidente, ocurrido el 19 de junio, motivó a los ambientalistas a presionar a la empresa y a las autoridades para que se redujera obligatoriamente la velocidad de las embarcaciones en las zonas donde viven las ballenas.

Impactante descubrimiento en aguas de Alaska

El caso salió a la luz cuando el Ovation of the Seas, uno de los barcos más grandes de la flota de Royal Caribbean, atracó en Seward, Alaska. La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA Fisheries Alaska) confirmó que la ballena de aleta era una hembra de 18,6 metros y se encontraba preñada al momento de su muerte, hecho que amplificó la preocupación de las entidades conservacionistas.

El animal fue descubierto en la proa del crucero, causando consternación entre los pasajeros y la comunidad local. La colisión plantea preguntas urgentes sobre la seguridad de la vida marina en las rutas marítimas de grandes buques.

Pide nuevas políticas para proteger la vida marina

Tras el impactante descubrimiento, el Centro para la Diversidad Biológica envió una carta formal a Royal Caribbean el 24 de junio. La organización pidió a la compañía que adoptara inmediatamente una política de reducción de velocidad para sus barcos, limitándolas a 10 nudos (aproximadamente 18,5 km/h) o menos cuando crucen hábitats conocidos de ballenas.

Cooper Freeman, director del Centro para la Diversidad Biológica de Alaska, expresó su indignación por lo sucedido. Enfatizó que la pérdida de la madre ballena de aleta y su cría es un duro golpe para la población de la especie, exigiendo a Royal Caribbean asumir su responsabilidad e implementar acciones preventivas para evitar mayores incidentes.

Ballena – JG1153/ Istockphoto.com

La fragilidad del rorcual común y el riesgo de colisiones

La ballena de aleta es el segundo animal más grande del planeta y está clasificada como “en peligro” según la Ley de Especies en Peligro de Estados Unidos, además de ver reducida su población según la Ley de Protección de Mamíferos Marinos. La especie se puede encontrar en todos los océanos, lo que la hace particularmente vulnerable a colisiones con barcos en diversas rutas comerciales y de ocio.

Según la NOAA, la ballena de aleta es considerada una de las especies más susceptibles a colisiones con embarcaciones, sólo superada por la ballena franca del Atlántico norte. Aunque ambas especies están protegidas, la ballena franca del Atlántico norte, por ejemplo, ya cuenta con regulaciones de velocidad obligatorias más estrictas en sus hábitats críticos en algunas épocas del año, algo que los ambientalistas buscan extender y aplicar de manera más amplia a la ballena de aleta, dada la similitud del riesgo. Esta brecha en las regulaciones específicas para la ballena de aleta es un punto central de presión ejercida por las organizaciones.

Avance de la investigación y detalles de la necropsia

La NOAA informó los resultados preliminares de la necropsia, que indicaron un traumatismo contundente en la mandíbula, la columna y las costillas de la ballena. Estas lesiones son consistentes con una colisión de alto impacto. Sin embargo, aún no se ha determinado la causa oficial de la muerte, ya que el análisis completo de las muestras recogidas podría tardar varios meses.

Hay planes en marcha para remolcar el cadáver de la ballena mar adentro lo más rápido posible, permitiendo que se hunda y contribuya al ecosistema marino de aguas profundas, sirviendo como alimento para varias especies. La agencia continúa monitoreando la situación y se espera que publique más detalles una vez que se complete la investigación.

La respuesta de Royal Caribbean al incidente

En un comunicado, Royal Caribbean reconoció que uno de sus barcos chocó con la ballena y lamentó el incidente. La empresa afirmó que se toma en serio cualquier impacto en los ecosistemas marinos y que el incidente fue reportado inmediatamente a las autoridades competentes.

La compañía también afirmó que está cooperando plenamente con la NOAA en la investigación y esperando los resultados completos de la necropsia. Royal Caribbean no ha comentado públicamente sobre la demanda específica de los ambientalistas de una reducción obligatoria en la velocidad de los barcos.

Urgencia en la implementación de medidas de protección

La carta del Centro para la Diversidad Biológica destacó la importancia de las reducciones obligatorias en la velocidad del barco, cuestionando si la tripulación del barco estaba consciente de la presencia de ballenas en la ruta y cuál era la velocidad exacta del barco en el momento del impacto.

Los ambientalistas expresan su frustración por la lentitud del gobierno y la industria a la hora de adoptar soluciones de sentido común para evitar colisiones. Argumentan que Royal Caribbean, al igual que otras líneas de cruceros, tiene la capacidad de tomar medidas inmediatas para proteger a las ballenas, independientemente de futuras regulaciones federales. Se intensifica la presión para que las acciones preventivas se conviertan en una prioridad operativa.

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