El seleccionador noruego Stale Solbakken hizo un gesto de solidaridad entregando flores al asistente de la selección francesa Guy Stéphan antes del inicio del partido del viernes. El homenaje noruego estuvo motivado por la reciente muerte de la madre del entrenador Didier Deschamps, quien regresó a Francia para el funeral de Ginette Deschamps. La causa de la muerte no fue revelada públicamente.
La FIFA rechazó una petición de la Federación Francesa de Fútbol para que los jugadores llevaran brazaletes negros en luto por la madre de Didier Deschamps. La solicitud, realizada antes del partido del jueves en Boston, no recibió la aprobación del máximo organismo rector del fútbol.
Minuto de silencio global en solidaridad con las víctimas del terremoto en Venezuela
Atletas de Noruega y Francia también se unieron en un homenaje a las víctimas del devastador terremoto en Venezuela. La FIFA había ordenado un minuto de silencio antes de todos los partidos disputados este jueves. En Toronto, Canadá, Irak y Senegal participaron en el mismo homenaje en el mismo período.
La noche del pasado miércoles (24), una serie de dos terremotos consecutivos azotaron la región norte de Venezuela, incluida su capital, Caracas. Los temblores causaron graves devastaciones, derrumbaron edificios y dejaron un escenario de destrucción generalizada. Tales hechos fueron catalogados como los más poderosos que azotan al país en más de un siglo, poniendo de relieve la magnitud de la tragedia que azota a la nación sudamericana.
El último informe del gobierno venezolano, difundido este viernes a las 14.20 (hora de Brasilia), apunta a un aumento en el número de víctimas mortales de los terremotos, alcanzando las 920 personas. Informes anteriores del mismo viernes ya indicaban que 2.980 personas resultaron heridas a consecuencia de los temblores.
El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, presentó los nuevos datos destacando su carácter provisional. Organismos como la ONU y el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) advierten que la cifra final de muertos podría ser sustancialmente mayor, considerando la intensidad de los temblores, la precariedad de las infraestructuras y la alta densidad de población de las regiones afectadas.
Estimaciones de la Oficina de Ayuda Humanitaria de las Naciones Unidas (ONU) sugieren que el número total de personas desaparecidas tras la catástrofe en Venezuela podría superar las 50.000.

