Mota-Engil gana licitación de $6.8 mil millones para túnel sumergido Santos-Guarujá

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Túnel ligará a região de Outeirinhos e Macuco, em Santos, ao bairro Vicente de Carvalho, em Guarujá. — Foto: Divulgação/Governo de São Paulo Foto: Túnel ligará a região de Outeirinhos e Macuco, em Santos, ao bairro Vicente de Carvalho, em Guarujá. — Foto: Divulgação/Governo de São Paulo

Mota-Engil Latam Portugal ganó la licitación para construir el primer túnel sumergido de Brasil, conectando Santos y Guarujá, en la costa de São Paulo, con una inversión de $6.8 mil millones. La subasta, realizada el 5 de septiembre de 2025 en la B3, en São Paulo, marcó un paso decisivo para un proyecto ideado hace casi un siglo. El túnel, que unirá Outeirinhos y Macuco en Santos con Vicente de Carvalho en Guarujá, reducirá el tiempo de cruce de una hora a dos minutos. Utilizando la técnica de túnel sumergido, inédita en Brasil, la estructura de 1.5 km, con 870 metros sumergidos, se ejecutará mediante una asociación público-privada (PPP) con una duración de 30 años. Con conclusión prevista para 2030, transformará la movilidad en Baixada Santista y potenciará la logística del mayor puerto de América Latina. Parte del Programa de Aceleración del Crecimiento (PAC), el proyecto atenderá a 78,000 personas que hoy dependen de transbordadores.

Mota-Engil superó a la española Acciona Concesiones al ofrecer el mayor descuento en el pago mensual al sector público. El proyecto incluye $5.14 mil millones en fondos públicos, divididos entre los gobiernos federal y estatal, y $1.78 mil millones del sector privado. La iniciativa promete facilitar los desplazamientos diarios y fomentar el turismo y la economía regional.

  • Objetivos clave del proyecto:
    • Reducir el tiempo de cruce entre Santos y Guarujá.
    • Mejorar la logística del Puerto de Santos.
    • Promover la movilidad para peatones, ciclistas y transporte público.
    • Introducir tecnología de punta en América Latina.

El túnel es un hito histórico para Baixada Santista, con beneficios a largo plazo para la población y la infraestructura portuaria.

Técnica pionera de construcción

El método de túnel sumergido, inédito en Brasil, destaca por su eficiencia y menor impacto ambiental. Los módulos de concreto prefabricados se construirán en diques secos, se probarán en tierra firme y se transportarán flotando hasta el canal. Allí, se sumergirán con precisión, anclados al lecho con pines de acero y protegidos por capas de arena y piedras. Comprobada en países como Países Bajos y Japón, esta técnica es ideal para el suelo arcilloso de la región, con sedimentos fluviales que dificultan excavaciones tradicionales.

La elección del túnel sumergido evita los problemas visuales y logísticos de un puente, que podría afectar el tráfico de barcos y las operaciones de la Base Aérea de Santos. También reduce la necesidad de expropiaciones, preservando la estructura urbana de ambas ciudades. El permiso ambiental, emitido por Cetesb en agosto de 2025, evaluó impactos en manglares, fauna y flora, garantizando el cumplimiento de normativas.

  • Etapas clave de la construcción:
    • Excavación y preparación del lecho del canal.
    • Fabricación y transporte de módulos prefabricados.
    • Inmersión controlada con monitoreo electrónico.
    • Protección estructural con capas de piedras.

El proyecto posiciona a Brasil como líder en ingeniería en América Latina con esta solución avanzada.

Un sueño centenario

La idea de una conexión fija entre Santos y Guarujá data de 1927, cuando el ingeniero Enéas Marini propuso un túnel inspirado en el Túnel Holland de EE.UU. En los años 40, se consideró un puente levadizo, pero se descartó por su impacto en el puerto. Crisis económicas y limitaciones técnicas retrasaron el progreso durante décadas, con intentos fallidos bajo los gobiernos de Adhemar de Barros, José Serra y Geraldo Alckmin.

El punto de inflexión llegó con el Nuevo PAC, liderado por el Ministerio de Puertos y Aeropuertos. La colaboración entre el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el gobernador Tarcísio de Freitas, a pesar de tensiones políticas, permitió la licitación de 2025. El permiso ambiental de Cetesb fue un hito clave, proporcionando seguridad jurídica a los inversores.

El proyecto refleja la persistencia de Baixada Santista para superar barreras logísticas. El cruce actual por transbordador, que atiende a 78,000 personas diarias, enfrenta demoras y colas, afectando a trabajadores y estudiantes. El túnel resolverá estas limitaciones, asegurando una conectividad eficiente.

  • Hitos históricos:
    • 1927: Propuesta inicial de túnel por Enéas Marini.
    • 1948: Idea de puente levadizo descartada.
    • 2013: Propuesta de túnel de Geraldo Alckmin, no concretada.
    • 2025: Permiso ambiental y victoria de Mota-Engil en la licitación.

Impulso a la economía y movilidad

El túnel Santos-Guarujá transformará Baixada Santista, reduciendo el tiempo de cruce de 18 minutos por transbordador (o una hora por carretera) a dos minutos. La estructura de 1.5 km tendrá tres carriles por sentido, incluyendo uno para un Vehículo Ligero sobre Rieles (VLT), además de una ciclovía y un paso peatonal. Esta configuración atenderá autos, camiones, transporte público y movilidad activa.

El Puerto de Santos, que maneja el 30% del comercio exterior de Brasil, se beneficiará significativamente. La conexión directa reducirá costos de transporte y agilizará el flujo de mercancías, atrayendo inversiones. El turismo también crecerá, con acceso más rápido a las playas y la infraestructura hotelera de Guarujá.

  • Impactos en movilidad y economía:
    • Cruce de dos minutos para 78,000 usuarios diarios.
    • Optimización del transporte de carga en el Puerto de Santos.
    • Impulso al turismo regional y al comercio local.
    • Reducción de costos logísticos para empresas.

El proyecto es un cambio de juego, promoviendo la integración urbana y el crecimiento económico en la región.

Sostenibilidad e innovación tecnológica

El túnel prioriza la sostenibilidad, con medidas para minimizar el impacto ambiental. La técnica de inmersión controlada reduce la interferencia en el ecosistema marino, y el permiso ambiental de Cetesb asegura la protección de manglares y fauna local. El proyecto también requiere menos expropiaciones, preservando comunidades en Santos y Guarujá.

Mota-Engil, con experiencia en proyectos de infraestructura en Brasil, como servicios submarinos para Petrobras, empleará tecnología de punta. El monitoreo electrónico durante la inmersión garantiza precisión, mientras que las capas de piedras protegen la estructura contra corrientes marinas.

  • Medidas de sostenibilidad:
    • Impacto mínimo en el canal portuario y ecosistemas.
    • Reducción de expropiaciones en áreas urbanas.
    • Construcción eficiente con módulos prefabricados.
    • Monitoreo continuo para seguridad ambiental.

El túnel alinea infraestructura moderna con responsabilidad ambiental, estableciendo un modelo para futuros proyectos.

Asociación público-privada en foco

El modelo de PPP fue crucial para la viabilidad del proyecto, con $5.14 mil millones en fondos públicos y $1.78 mil millones de Mota-Engil, que manejará la construcción, operación y mantenimiento por 30 años. La victoria de la empresa portuguesa en la licitación, al ofrecer el mayor descuento en los pagos mensuales, destaca la competitividad del proceso.

La colaboración entre el gobierno federal, liderado por Lula, y el estatal, bajo Tarcísio, superó rivalidades políticas, aunque eventos recientes muestran tensiones al no mencionarse mutuamente. La PPP asegura la sostenibilidad financiera, equilibrando beneficios públicos y privados.

  • Aspectos de la asociación:
    • Contrato de 30 años con Mota-Engil.
    • Fondos públicos divididos equitativamente entre el gobierno federal y estatal.
    • Operación y mantenimiento a cargo de la concesionaria.
    • Criterio de descuento en pagos mensuales para la victoria.

La estructura de la PPP garantiza la ejecución oportuna y el éxito a largo plazo del proyecto.

Expectativas para la entrega en 2030

Con la licitación finalizada, la construcción comenzará en 2026, con un objetivo de finalización para 2030. Mota-Engil se comprometió a iniciar los trabajos rápidamente, aprovechando su experiencia en proyectos complejos. Baixada Santista espera con ansias la transformación prometida, eliminando barreras logísticas de larga data.

El túnel no solo cumplirá una demanda centenaria, sino que también posicionará a Brasil como pionero en tecnología de túneles sumergidos en América Latina. El proyecto debería inspirar iniciativas similares en todo el país, consolidando la reputación de Brasil en infraestructura innovadora.

  • Cronograma estimado:
    • 2026: Inicio de la construcción y preparación del lecho.
    • 2028: Finalización de los módulos prefabricados.
    • 2030: Inmersión y finalización del túnel.
    • 2030: Inicio de la operación pública.

El túnel Santos-Guarujá marca el fin de una espera centenaria y el comienzo de una nueva era para Baixada Santista.

Luís Henrique Costa é jornalista formado pela FMU, editor-chefe e fundador do Mix Vale, portal de notícias em atividade desde 2013. Responde pela direção editorial do veículo, que cobre Brasil e mundo em economia, benefícios sociais, esportes, tecnologia, ciência e entretenimento. Atua na área há mais de 15 anos e lidera uma equipe de cerca de 15 colaboradores.

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