El cometa interestelar 3I/ATLAS emite una señal de radio y activa el monitoreo de defensa planetaria de la NASAPor Luís Henrique Costa
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Un objeto de origen interestelar, identificado como cometa 3I/ATLAS, puso en alerta a las agencias espaciales tras emitir una señal de radio atípica. La detección, realizada el 1 de julio de 2025, movilizó al equipo de defensa planetaria de la NASA para monitorear la trayectoria y el comportamiento del cuerpo celeste, que cruza nuestro Sistema Solar a una velocidad de aproximadamente 100 mil km/h con respecto a Sol.
El cometa fue descubierto por el sistema ATLAS (Asteroide Terrestrial-impacto Last Alert System) desde su telescopio ubicado en Río Hurtado, en Chile. Este es el tercer objeto confirmado que proviene del exterior de Sistema Solar, siguiendo los pasos de ‘Oumuamua y 2I/Borisov, pero su comportamiento distintivo, especialmente la emisión de ondas de radio, lo convierte en un caso de estudio sin precedentes para la comunidad científica.
Los científicos de Universidade, Havaí y Agência Espacial Europeia (ESA) clasifican 3I/ATLAS como un fragmento expulsado de otro sistema estelar hace millones de años. El análisis inicial de su trayectoria hiperbólica confirma que realizará un paso único a través de nuestro vecindario cósmico antes de regresar al espacio interestelar, ofreciendo una oportunidad única para la observación y el estudio detallados.
Detección inicial y características del objeto.
El telescopio ATLAS, operado por Instituto de Astronomia de Universidade de Havaí, fue el primero en identificar el objeto y clasificarlo como una amenaza potencial a monitorear, siguiendo protocolos de seguridad. Los posteriores Observações con Telescópio Espacial Hubble permitieron confirmar sus dimensiones, con un núcleo que varía entre 320 metros y 5,6 kilómetros de diámetro. El cuerpo celeste está rodeado por una coma, una nube de gas y polvo, característica de los cometas activos que se acercan a una estrella.
La estabilidad de 3I/ATLAS lo diferencia de otros cometas, como 2I/Borisov, que mostró una intensa liberación de gases durante su paso. Las variaciones observadas en el brillo y la velocidad de 3I/ATLAS se atribuyen a eyecciones asimétricas de material volátil desde su superficie, un fenómeno que crea un sutil efecto de propulsión, pero que altera su trayectoria de una manera que no es puramente gravitacional. En los análisis preliminares se destacaron los siguientes puntos:
- Trayectoria no gravitacional hacia Sol.
- Paso único por Sistema Solar.
- Aproximación mínima a Terra el 19 de diciembre de 2025, a 270 millones de km.
La enigmática transmisión de radio grabada
El aspecto más intrigante de 3I/ATLAS fue la captura de una señal de radio el 24 de octubre de 2025 por el radiotelescopio MeerKAT, en África de Sul. La emisión fue detectada a una frecuencia de 1,6 GHz, que corresponde a las líneas espectrales de los radicales hidroxilo (OH), moléculas que se forman cuando la radiación solar descompone el hielo de agua sublimado de la superficie del cometa. Pesquisadores confirmó que la señal es consistente con la actividad natural del cometa, descartando interferencias externas u orígenes artificiales. La intensidad y regularidad de la emisión, que se sigue controlando constantemente, refuerzan la clasificación del objeto como cometa muy activo y excluyen la posibilidad de que se trate de un asteroide inerte. El análisis detallado de la señal proporciona información valiosa sobre la composición química del hielo presente en el núcleo del cometa, ofreciendo pistas sobre las condiciones del sistema estelar del que se originó.
Movilización internacional para un análisis detallado
En respuesta al descubrimiento y al comportamiento inusual del cometa, el Escritório de Coordenação de Defesa Planetária de la NASA convocó una reunión de expertos en agosto de 2025.
La actuación sigue el protocolo estándar para objetos de origen desconocido o con trayectorias que requieren vigilancia, asegurando una respuesta coordinada y global.
Telescopios de última generación, como el Very Large Telescope (VLT) en Chile y el Telescópio Espacial James Webb, fueron enviados a analizar el espectro químico del cometa, buscando compuestos orgánicos y comparando su composición con la de los cometas nativos en Sistema Solar.
Trayectoria y evaluación de la seguridad global
Los cálculos orbitales realizados tanto por la NASA como por la ESA confirman que 3I/ATLAS no supone un riesgo de impacto para Terra. La trayectoria Sua lo llevará a una distancia mínima de nuestro planeta de 270 millones de kilómetros, casi el doble de la distancia entre Terra y Sol.
El cometa entrará y saldrá de Sistema Solar sin establecer una órbita cerrada, siguiendo su camino por el espacio interestelar tras pasar por el perihelio, el punto más cercano a Sol. La monitorización continua sirve para perfeccionar los cálculos y garantizar la seguridad.
Diferencias con otros visitantes interestelares.
La comunidad científica busca comprender las particularidades de 3I/ATLAS en comparación con sus predecesores interestelares, ‘Oumuamua y 2I/Borisov.
Mientras que ‘Oumuamua tenía una forma alargada y enigmática sin coma visible, y 2I/Borisov se comportaba de manera muy similar a un cometa de nuestro sistema, 3I/ATLAS muestra una actividad más estable y una firma de radio distinta.
Estas diferencias sugieren una gran diversidad en la composición y la historia de los objetos que viajan entre estrellas.
El estudio comparativo de estos tres visitantes es fundamental para construir un modelo más completo sobre la formación y eyección de escombros en otros sistemas planetarios.
Observaciones continuas y el futuro de la investigación.
Los astrónomos de todo el mundo continúan monitoreando 3I/ATLAS para registrar cualquier variación en su composición interna y actividad a medida que se acerca a Sol. Los efectos del calor solar podrían revelar más sobre su estructura y los materiales volátiles atrapados en su núcleo, proporcionando datos que enriquecerán el conocimiento sobre la formación de planetas en sistemas estelares distantes.
Implicaciones para la ciencia planetaria
La aprobación de 3I/ATLAS representa una oportunidad incomparable para la ciencia planetaria. Los datos Cada recopilados sobre su composición, estructura y origen ayudan a llenar los vacíos sobre cómo se forman y evolucionan los sistemas planetarios en otras partes de la galaxia.
El análisis espectral de su núcleo permitirá determinar la reflectividad de la superficie, o albedo, lo que contribuirá al modelado de la formación planetaria externa. Continuará el seguimiento con radiotelescopios globales y nuevas detecciones podrían actualizar las hipótesis sobre su actividad.








