La NASA intensifica el seguimiento del cometa interestelar 3I/ATLAS tras la detección de una señal de radioPor Carolina Costa
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Un raro evento astronómico ha puesto a las agencias espaciales en alerta máxima. Un cometa de origen interestelar, denominado 3I/ATLAS, fue detectado emitiendo una señal de radio continua, lo que llevó a los Escritório de Coordenação de Defesa Planetária de la NASA a intensificar su monitoreo. El objeto, que viaja a una velocidad de aproximadamente 100.000 km/h, es el tercer visitante confirmado desde fuera de nuestro Sistema Solar y sigue una trayectoria que lo llevará de una sola pasada antes de regresar al espacio profundo.
El descubrimiento inicial se produjo el 1 de julio de 2025, utilizando el sistema de estudio astronómico ATLAS (Asteroide Terrestrial-impacto Last Alert System), operado por un telescopio en Chile. Desde entonces, científicos de varias instituciones, entre ellas Universidade de Havaí y Agência Espacial Europeia (ESA), analizaron sus características, clasificándolo como un fragmento expulsado de otro sistema estelar hace millones de años.
La principal preocupación no reside en el riesgo de colisión, ya descartado, sino en el comportamiento atípico del cometa. La emisión de ondas de radio, aunque de origen natural, es un fenómeno que requiere investigaciones profundas para comprender la composición y dinámica de los cuerpos celestes que se formaron en ambientes estelares distintos al nuestro.
Detección inicial y características del objeto.
El telescopio ATLAS, gestionado por Instituto de Astronomia de Universidade de Havaí, fue el primero en identificar el objeto y clasificarlo como una anomalía potencial. El posterior Observações, utilizando Telescópio Espacial Hubble, confirmó sus dimensiones, con un núcleo estimado entre 320 metros y 5,6 kilómetros de diámetro, rodeado por una nube de gas y polvo conocida como coma. La trayectoria hiperbólica de Sua es la firma de un objeto no ligado gravitacionalmente a nuestro Sol, lo que confirma su origen extrasolar.
Las variaciones observadas de brillo y velocidad se atribuyen a eyecciones asimétricas de material volátil desde su superficie a medida que se acerca a Sol y se calienta. La actividad Essa es crucial para comprender la composición interna del cometa. El análisis de estos datos permite a los científicos comparar su estructura con la de los cometas que se originan en nuestro Sistema Solar, buscando pistas sobre los procesos de formación planetaria en su galaxia de origen. La oportunidad de estudiar un objeto tan primitivo y distante se considera invaluable para la astronomía moderna.
La enigmática transmisión de radio
El aspecto más fascinante de 3I/ATLAS fue la detección de una señal de radio consistente, capturada por el radiotelescopio MeerKAT, en África de Sul. El descubrimiento fue fundamental para confirmar el carácter activo del cometa, descartando la posibilidad de que se tratara de un asteroide inerte. El equipo de investigación analizó rigurosamente los datos para eliminar cualquier posibilidad de interferencia terrestre o satelital, confirmando que la emisión proviene directamente del objeto. La intensidad y regularidad de la señal se monitorean constantemente, ya que proporciona información valiosa sobre la tasa de sublimación y la composición química del agua presente en el núcleo del cometa, ofreciendo una visión poco común de la química de otro sistema estelar.
Movilización de defensa planetaria de la NASA
En agosto de 2025, Escritório de Coordenação de Defesa Planetária de la NASA convocó a un equipo de expertos para evaluar el cometa 3I/ATLAS.
La actuación sigue un protocolo estándar para objetos de origen desconocido o que presentan un comportamiento inusual, incluso cuando no existe amenaza de impacto directo.
El principal objetivo es coordinar una campaña global de observación para recoger la mayor cantidad de datos posible durante su breve paso por nuestro sistema.
Trayectoria y evaluación de riesgos
Los cálculos orbitales realizados tanto por la NASA como por la ESA confirman que 3I/ATLAS seguirá una trayectoria segura. El máximo acercamiento de Sua a Terra se producirá el 19 de diciembre de 2025, a una distancia de 270 millones de kilómetros, casi el doble de la distancia entre Terra y Sol.
Después de alcanzar el perihelio, su punto más cercano a Sol, el cometa será lanzado de regreso al espacio interestelar para nunca regresar. Não existe algún riesgo de impacto en nuestro planeta.
Análisis de composición química.
Telescopios de última generación como el Very Large Telescope (VLT) en Chile y el Telescópio Espacial James Webb apuntaron a 3I/ATLAS.
El objetivo de estos instrumentos es realizar un análisis espectrográfico detallado de la coma del cometa.
Este análisis permite identificar los elementos y compuestos químicos presentes, como agua, monóxido de carbono, cianuro y otras moléculas orgánicas.
Comparar esta “huella digital” química con la de los cometas de nuestro Sistema Solar ayuda a comprender las similitudes y diferencias en la formación de sistemas planetarios en toda la galaxia.
Lo que distingue a 3I/ATLAS
Mientras ‘Oumuamua, el primer visitante interestelar, era un objeto rocoso y alargado, y 2I/Borisov se comportaba como un cometa más tradicional, 3I/ATLAS destaca por la estabilidad de su estructura y, principalmente, por su clara y continua emisión de radio natural.
Este tercer visitante ofrece un dato provisional crucial, que enriquece el conocimiento sobre la diversidad de cuerpos pequeños que viajan entre estrellas y proporciona un nuevo modelo para futuras detecciones.
Próximos pasos en el seguimiento
El seguimiento de 3I/ATLAS continuará intensamente en los próximos meses. Astrônomos aficionados y profesionales de todo el mundo siguen sus variaciones de brillo, mientras los radiotelescopios globales permanecen en alerta ante cualquier cambio en la señal de radio que pueda indicar nuevas eyecciones de material o cambios en su actividad interna a medida que se acerca a Sol.








