Una señal de radio críptica del cometa 3I/ATLAS moviliza a la defensa planetaria y a los astrónomos de la NASAPor Carolina Costa
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Un raro evento astronómico ha puesto a las agencias espaciales en alerta máxima. Un cometa de origen interestelar, denominado 3I/ATLAS, fue detectado emitiendo una continua y enigmática señal de radio, lo que llevó a los Escritório de Coordenação de Defesa Planetária de la NASA a intensificar el seguimiento del objeto. El visitante Este representa una oportunidad sin precedentes para estudiar material de otro sistema estelar, ofreciendo una ventana única para comprender la formación de planetas en otras partes de la galaxia.
El objeto, que se desplaza a una velocidad de aproximadamente 100.000 km/h, es el tercer visitante confirmado procedente de fuera de nuestro Sistema Solar. La trayectoria Sua realizará una única pasada antes de regresar al espacio profundo, lo que hace que cada segundo de observación sea extremadamente valioso para la comunidad científica mundial, que se está movilizando para recopilar la mayor cantidad de datos posible.
La principal preocupación no reside en el riesgo de colisión, que ya ha sido completamente descartado mediante los cálculos orbitales, sino en el comportamiento atípico del cometa. La emisión de ondas de radio, aunque de origen natural, es un fenómeno que requiere de investigaciones profundas para descifrar la composición y dinámica de los cuerpos celestes formados en un entorno estelar diferente al nuestro.
Detección inicial y características del objeto.
El telescopio ATLAS, acrónimo de Asteroid Terrestrial-impacto Last Alert System, operado por Instituto de Astronomia de Universidade de Havaí, fue el responsable de la detección inicial. El posterior Observações, utilizando Telescópio Espacial Hubble, confirmó sus dimensiones, con un núcleo estimado entre 320 metros y 5,6 kilómetros de diámetro, rodeado por una nube de gas y polvo conocida como coma. La trayectoria hiperbólica de Sua es la firma definitiva de un objeto no ligado gravitacionalmente a nuestro Sol, lo que confirma su origen extrasolar y su condición de visitante interestelar. Confirmar su naturaleza ofreció a los científicos un nuevo espécimen para comparar con los dos visitantes anteriores, ‘Oumuamua y 2I/Borisov, cada uno con características únicas que desafían los modelos existentes. A diferencia de otros cometas, como 2I/Borisov, 3I/ATLAS exhibe una estabilidad notable y no muestra un proceso intenso de fusión y liberación de gases, lo que intriga a los investigadores. Las variaciones observadas de brillo y velocidad se atribuyen a eyecciones asimétricas de material volátil desde su superficie a medida que se acerca a Sol y se calienta. La actividad Essa es fundamental para comprender la composición interna del cometa. El análisis de estos datos permite a los científicos comparar su estructura con la de los cometas originados en nuestro Sistema Solar, buscando pistas sobre los procesos de formación planetaria en la galaxia de la que procede. Los detalles de Cada, desde la composición de su coma hasta la tasa de sublimación del hielo, proporcionan información crucial sobre las condiciones químicas y físicas de su sistema estelar de origen.
La enigmática transmisión de radio
El aspecto más fascinante de 3I/ATLAS fue la detección de una señal de radio cohesiva, capturada por el radiotelescopio MeerKAT, en África de Sul. El descubrimiento fue fundamental para confirmar el carácter activo del cometa y descartar la posibilidad de que se tratara de un asteroide inerte. El equipo de investigación analizó en profundidad los datos para eliminar cualquier posibilidad de interferencia terrestre o satelital, confirmando que la emisión se origina directamente en el objeto.
La fuerza y regularidad de la señal se monitorean constantemente, ya que proporciona información valiosa sobre la tasa de sublimación y la composición química del agua presente en el núcleo del cometa, ofreciendo una rara visión de la composición química de otro sistema estelar. El fenómeno Este permite a los científicos estudiar indirectamente las condiciones en el disco protoplanetario donde se formó este cuerpo celeste hace millones o quizás miles de millones de años, revelando si los componentes básicos de la vida, como las moléculas orgánicas complejas, son comunes en otras partes del Via Láctea. La naturaleza de la señal sugiere procesos físicos complejos que ocurren en el coma, posibles interacciones entre el plasma cometario, el viento solar y el campo magnético interplanetario.
Movilización de defensa planetaria de la NASA
En agosto de 2025, Escritório de Coordenação de Defesa Planetária de la NASA convocó a un equipo de expertos para evaluar el cometa 3I/ATLAS.
La actuación sigue un protocolo estándar para objetos de origen desconocido o que presentan un comportamiento anómalo, aunque no existe riesgo de impacto directo.
El principal objetivo es coordinar una campaña global de observación para recoger la mayor cantidad de datos posible durante su breve paso por nuestro sistema.
Trayectoria y evaluación de riesgos
Los cálculos orbitales realizados tanto por la NASA como por Agência Espacial Europeia (ESA) confirman que 3I/ATLAS seguirá una trayectoria segura.
El máximo acercamiento a Terra se producirá el 19 de diciembre de 2025, a una distancia de 270 millones de kilómetros, casi el doble de la distancia entre Terra y Sol.
Después de alcanzar el perihelio, el punto más cercano a Sol, el cometa será lanzado de regreso al espacio interestelar para nunca regresar.
Por tanto, no existe riesgo de impacto con nuestro planeta, lo que permite a la comunidad científica centrarse exclusivamente en sus características únicas.
Análisis de composición química.
Telescopios de última generación como el Very Large Telescope (VLT) en Chile y el Telescópio Espacial James Webb han apuntado a 3I/ATLAS.
El objetivo de estos instrumentos es realizar un análisis espectrográfico detallado de la coma del cometa.
Este análisis permite identificar los elementos y compuestos químicos presentes, como agua, monóxido de carbono, cianuro y otras moléculas orgánicas.
Comparar esta “huella digital” química con la de los cometas de nuestro Sistema Solar ayuda a comprender las similitudes y diferencias en la formación de sistemas planetarios en toda la galaxia.
Lo que distingue a 3I/ATLAS
Mientras ‘Oumuamua, el primer visitante interestelar, era un objeto rocoso y alargado, y 2I/Borisov se comportaba como un cometa más tradicional, 3I/ATLAS destaca por la estabilidad de su estructura y, principalmente, por su emisión de radio natural, clara y continua. El tercer visitante Este proporciona datos indirectos cruciales, enriqueciendo el conocimiento sobre la diversidad de cuerpos pequeños que viajan entre estrellas y proporcionando un nuevo modelo para futuros descubrimientos.
Próximos pasos en el seguimiento
El seguimiento de 3I/ATLAS continuará intensamente en los próximos meses. Los aficionados y profesionales de Astrônomos de todo el mundo están rastreando sus variaciones de brillo, proporcionando datos valiosos para analizar su rotación y actividad superficial.
Mientras tanto, los radiotelescopios globales permanecen en alerta ante cualquier cambio en la señal de radio que pueda indicar nuevas eyecciones de material o cambios en su actividad interna a medida que se acerca a Sol. Cada nueva información es una pieza del rompecabezas de nuestro vecindario cósmico.








