La agencia espacial norteamericana obtuvo registros detallados del visitante interestelar 3I/ATLAS, utilizando los instrumentos avanzados de la misión SPHEREx. Las observaciones se llevaron a cabo en diciembre de 2025, poco después de que el objeto emergiera de su paso detrás de Sol, revelando características únicas de su estructura y composición. Los datos procesados muestran una envoltura gaseosa brillante y activa, conocida técnicamente como coma, que se ha formado alrededor del núcleo del cuerpo celeste.
El equipo operó en 102 longitudes de onda infrarrojas diferentes para mapear la química del objeto. El enfoque Essa permitió a los científicos identificar con precisión la presencia de vapor de agua, dióxido de carbono y polvo interestelar. Além de estos elementos, la detección de moléculas orgánicas complejas llamó la atención de los investigadores, lo que sugiere que el cometa transporta materiales conservados de su sistema estelar de origen.
Considerado el tercer objeto interestelar que se ha confirmado que cruza Sistema Solar, 3I/ATLAS demostró una intensa actividad después de alcanzar su punto más cercano a la estrella central en octubre de 2025. Las imágenes capturadas muestran la sublimación de los hielos y la liberación de materiales volátiles, procesos fundamentales para comprender la dinámica de los cuerpos que viajan grandes distancias en el espacio.
La misión SPHEREx, originalmente diseñada para realizar un mapeo completo del cielo, aprovechó esta oportunidad única para dirigir su atención al visitante. La información recopilada ofrece una valiosa comparación entre la composición de los objetos formados en nuestra vecindad planetaria y los de otros viveros estelares, ampliando el conocimiento sobre la distribución de la materia en el universo.
Detalles de los elementos identificados
El análisis espectral realizado por los instrumentos de la sonda permitió descomponer la luz reflejada y emitida por el cometa en firmas químicas específicas. Se detectó vapor de agua en tonos característicos, lo que indica una sublimación directa de los hielos superficiales debido al calor solar, mientras que el polvo reflejaba radiación en longitudes de onda que denotaban la presencia de partículas minerales y metálicas.
El dióxido de carbono era abundante, creando una extensa atmósfera temporal. En algunos registros, esta coma de CO2 superó los 348 mil kilómetros de longitud, característica que diferencia a 3I/ATLAS de muchos cometas nativos de Sistema Solar, que suelen tener diferentes proporciones y comportamientos a distancias similares de Sol.
Los datos revelaron componentes cruciales para la astrobiología y la química espacial:
- Vapor de agua resultante de una intensa sublimación térmica;
- Envoltura masiva de dióxido de carbono alrededor del núcleo;
- Polvo compuesto por fragmentos del interior del cometa;
- Moléculas orgánicas complejas que sirven como componentes biológicos.
Tecnología y operaciones de la misión
El éxito de las observaciones se debe al avanzado espectrofotómetro de SPHEREx, que utiliza un sistema de triple espejo para capturar una amplia gama de colores en el espectro infrarrojo. La capacidad técnica de Essa le permite aislar elementos químicos con alta precisión, separando las contribuciones visuales de gases, polvo y compuestos orgánicos en imágenes compuestas.
Aunque la prioridad de la misión es un estudio general del cosmos, la flexibilidad del telescopio le permitió rastrear un objetivo transitorio y de rápido movimiento. La detección de diciembre de 2025 mostró una coma mucho más diversa y rica que las observaciones preliminares realizadas por telescopios terrestres, validando la importancia de los observatorios espaciales para estudiar objetos que se mueven rápidamente.
Trayectoria y contexto histórico
El cometa 3I/ATLAS fue detectado inicialmente en julio de 2025 por el sistema de alerta ATLAS, uniéndose a ‘Oumuamua y al cometa Borisov en la lista corta de visitantes interestelares confirmados. La clasificación de Sua se basa en su órbita hiperbólica, que indica una velocidad y un ángulo de entrada incompatibles con objetos unidos gravitacionalmente a Sol.
Después de pasar por el perihelio a aproximadamente 1,4 unidades astronómicas de Sol, el objeto sufrió erupciones de gas y polvo que aumentaron significativamente su brillo. Agora, sigue una trayectoria de salida definitiva, hacia las regiones exteriores del sistema y, eventualmente, de regreso al espacio profundo, sin que se espere retorno.
Impacto científico de los descubrimientos.
La presencia de moléculas orgánicas complejas en 3I/ATLAS refuerza la teoría de que los ingredientes básicos para la vida son comunes en nubes moleculares distantes. Comparando la proporción de hielo y polvo de este visitante con la de los cometas locales, los astrónomos pueden inferir las condiciones físicas y químicas del sistema estelar donde se formó hace miles de millones de años.
Cada paso de un objeto interestelar representa una ventana de oportunidad única y breve. Los datos obtenidos por Nasa seguirán analizándose en los próximos años, complementados con observaciones de otros instrumentos, para construir un modelo más preciso de la diversidad de materiales que impregnan la galaxia.
Palabras clave finales: misión SPHEREx, cometa interestelar, 3I/ATLAS, composición química, astronomía.
